Esta semana he estado en Sevilla, visitando varios colegios para impartir diversas sesiones a grupos de chicos y chicas de 10 a 16 años. Llevo desde 2010 saltando de cole en cole y tiro porque me toca, por lo que el número de jóvenes con los que he compartido alguno de estos encuentros es de varias decenas de miles… Y me siguen sorprendiendo con sus preguntas, comentarios o aportaciones. Por eso, cuando alguien me pregunta: “¿qué es lo que más te gusta de ser escritor?” La respuesta es inmediata: “el contacto con los lectores”. Pero no era de esto de los que os quería hablar hoy…
En uno de estos colegios, tuve una “comida de trabajo” con profes de lengua de Primaria. Me encantó ver cómo se preocupan por sus alumnos y no dejan de buscar el modo de ayudarles mejor. Mientras le dábamos vueltas a cómo fomentar el gusto por la lectura y la escritura en los más pequeños, una de las profesoras me preguntó si hay unas reglas básicas para aprender a escribir. Como hace tan solo unas semanas que he impartido un taller de redacción, no tuve que pensar mucho para contestarle. ¿Qué le dije? Lo que ella ya sabía, lo que tú también sabes, lo que casi todos sabemos, pero con frecuencia olvidamos. La regla básica es SUJETO + VERBO + COMPLEMENTOS.

El objetivo principal del lenguaje es la comunicación. Por eso, al escribir, lo prioritario es que se nos entienda. Da igual el tipo de texto que sea: periodístico, literario, judicial, etc. Si tus lectores no comprenden el significado de tus palabras, has fracasado por completo. Y si te entienden después de mucho esfuerzo, también has fracasado… aunque en menor medida

¿Significa esto que debemos utilizar un léxico muy limitado y unas estructuras simples? No. ¿Entonces? Muy sencillo. Mantente dentro de los límites de tu destreza y de tus conocimientos. Utiliza el tipo de lenguaje y de construcciones que sean necesarios para expresar tus ideas, buscando siempre la sencillez y claridad. No intentes impresionar a nadie con palabras altisonantes o rebuscadas.

Un saludo

