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Synecdoche, New York

Publicado el 11 mayo 2013 por Monotematicosfm @curnom


Synecdoche, New York
El guionista Charlie Kaufman es mundialmente conocido por romper las normas establecidas a la hora de construir un texto cinematográfico. Sorprendió a todos con películas como Cómo ser John Malkovich o Adaptation, el ladrón de orquídeas, ambas dirigidas por Spike Jonze, pero el reconocimiento absoluto le llegó con ¡Olvídate de mí! por el que ganó el Oscar. Tras esto decidió dar un salto y se encargó de dirigir su último guión Synecdoche, New York. Pudiendo ponerse las cosas fáciles para su debut como director, Kaufman prefirió abordar uno de sus proyectos más ambiciosos y complejos, y el resultado es excepcional.
La vida personal del director teatral Caden Cotard es un absoluto desastre. Su mujer no le soporta y se marcha a Alemania con su hija para nunca volver, no está seguro de si siente algo por su secretaria, comienzan a hacerle diferentes pruebas médicas por una serie horribles síntomas sin llegar nunca a saber qué es exactamente lo que tiene... Entre todo esto le es otorgada la beca McArthur, la utilizará para realizar una recreación de Nueva York a tamaño real en un almacén, ahí cientos de actores representarán el día a día de todas las personas de la ciudad.
En Synecdoche, New York, Kaufman aborda de nuevo temas que ya había tocado en filmes anteriores como el límite de la realidad y la ficción y la inspiración para la creación artística (Adaptation) en un mundo onírico (¡Olvídate de mí!). Kaufman trata de abarcar demasiado en su última obra y el montaje resulta tal vez demasiado acelerado, pero todo esto ayuda a acentuar su carácter surrealista. El juego metanarrativo resulta bastante obvio, al igual que Charlie Kaufman (personaje) se mete a sí mismo en su propia obra, Caden Cotard también lo hace, y da un paso más hacia atrás e incluye un actor que le interpreta a sí mismo dirigiendo al actor que también le interpreta, al igual que en Adaptation Kaufman personaje viene de Kaufman persona real. En El ladrón de orquídeas se crea una ficción que arrastra a la realidad, y ambos terrenos se diluyen, en Synecdoche la realidad sigue siendo una ficción al formar parte del film y no salir de este, este ficción-real se vuelve aún más ficción debido a que no resulta creíble y se acerca mucho a lo onírico. Synecdoche se alimenta de sí misma, y los planteamientos que en ella se dan podemos extrapolarlos a posteriori a nuestra vida real.
También se hace una reflexión acerca del espectador. Sammy espía a Caiden sin ser visto al principio del film, es el reflejo del público, pero este gana protagonismo cuando interpreta a Caiden en su obra de teatro, aquí se han cambiado los papeles, será Sammy el personaje y Caiden en el le observa y pasa a ser pasivo. Interesantísimo los diferentes roles que se crea Caiden: sustituye a la limpiadora, se hace pasar por Ellen (se plantea su homosexualidad), la visión deformada que su hija tiene de él... Pero cómo negar su existencia, si para Adele esa Ellen existe, o para los ojos de Olive su padre es un monstruo; si lo cuestionamos no podemos olvidar que Caiden Cotard es un personaje interpretado por Philip Seymour Hoffman, y de esta forma nos saldríamos ya de los límites marcados por la película.
Synecdoche, New York es una película tremendamente compleja, intrigante, tierna, divertida, melancólica, inabarcable; resulta imposible condensar y resumir todas las innumerables lecturas que contiene. Kaufman lo ha vuelto a lograr, otra magnífica obra que se coloca entre las más grandes de su autor.
Cinco largos años hemos tenido que esperar en España para poder disfrutar de la última película del conocido guionista, y ni siquiera hemos tenido la oportunidad de verla en pantalla grande. Gracias a Avalon podemos verla en formato DVD, la edición no está doblada (aunque tampoco es necesario), no contiene extras y la calidad no es perfecta (aunque sí buena), pero esta obra lo merece todo por lo que se convierte en una compra obligatoria para todo aquel que ame el buen cine. 


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