Tarija, no suele ser muy visitada por los mochileros y no hay aglomeración de turismo. Una buena opción para vivir más de cerca la ciudad y conocer a la gente que la habita. Fácil de llegar en autobús y desde la terminal de Santa Cruz de la Sierra.
Tierra de vinos y fiambres, que nos transporta a nuestra tierra de nuevo, si hace mucho que no los pruebas. Lugar tranquilo para de nuevo investigar y tomarte algún jugo natural por las calles acompañado de canchita serrana.

¿No sabes que hacer aquí y qué degustar? Aquí te dejo unos tips de la tierra boliviana de los vinos.
¿Dónde comer?

En una de las plazas, hay una señora que muy temprano vende sus empanadillas, siempre se le acaban. Son riquísimas.
También hay casas particulares que ofrecen menú del día. Comer como en tu hogar, es genial.


¿Qué hacer?



Un precioso nombre y un dato curioso: “El Mirador de los Sueños”… ¿Dan ganas de subir verdad? Puede ser lugar de fuente de inspiración y reflexión en el viaje. Quién sabe…

Los domingos suelen hacer actos festivos por el centro, una genial idea para comunicarse con los lugareños.
Amantes de los graffitis y la fotografía “robada”, aquí disfrute de ello.



