- Las técnicas que se utilizan para inducir el parto son:
Ruptura de la bolsa. El médico rompe el saco amniótico con un gancho de plástico que rompe las membranas, algo que suele desencadenar el parto al pasar unas horas. - Quitar membranas. El médico introduce un dedo a través del cuello uterino y lo mueve hacia delante y atrás separando la membrana que conecta el saco amniótico a la pared del útero. Esto suele iniciar las contracciones, en algunas mujeres no en todas.
- Se administra la hormona prostaglandina. Esta hormona prepara el cuello uterino si se introduce en la vagina, por medio de óvulo vaginal, píldora oral o gel de prostaglandina. Se suele hacer de noche para dejar madurar el cuello del útero.
- La hormona oxitocina. Es quizá la más común forma de inducir el parto en muchas ocasiones, y se administra con dosis pequeña al principio y se aumenta hasta que se produce el parto. También se utiliza para acelerar el trabajo de un parto detenido, lento y también para inducir el parto.
Estas técnicas pueden dar lugar a dolor, en las primeras se suele tener más dolor y espasmos y en las siguientes se puede dar lugar a contracciones más frecuentes y fuertes.
