Dado que la gala era de noche, hay quien llegó en pijama o en bata...


Y otras en salto de cama sexy y maquillaje trasnochado.


Hay quien prefiere el chandal, que es cómodo a la par que práctico:


Está quien no tiene nada que ponerse y opta por hacerse un modelito con lo primero que pilla: sofá, cortinas, tapete... ¡diy al poder!




Y por último, están las personas que directamente se ponen un disfraz de lo que sea. Y si es de ficus o de jarrón, mejor que mejor.


Si así van a una entrega de premios a la que, supuestamente, van aconsejados por sus estilistas, no quiero ni saber como visten en su día a día.
Y tu ¿te atreves con alguno de estos estilismos?
