
The Salvation
Año:
2014
Fecha de estreno:
11 de Diciembre de 2015
Duración:
92 min
País:
Estados Unidos
Director:
Kristian Levring
Reparto:
Mads Mikkelsen, Eva Green, Jeffrey Dean Morgan, Michael Raymond-James, Sivan Raphaely, Douglas Henshall, Mikael Persbrandt, Eric Cantona
Distribuidora:
A Contracorriente Films
En algún momento entre Un Asunto Real y la serie Hannibal, Mads Mikkelsen adquirió una fama tal entre el público, que empezó a ser tenido en cuenta para grandes y pequeños proyectos. Al mejor estilo Benedict Cumberbatch, Mikkelsen consiguió que el consumidor de cine promedio vaya a ver una película por el simple hecho de que él aparece. Y aunque es aplaudible tal despliegue de carisma, en la medida en que el actor adquiere más fama que los personajes que interpreta, dichos personajes empiezan a ser más iguales entre sí y más parecidos a la imagen pública del actor (sólo hay que mirar a Cumberbatch haciendo de Cumberbatch en la casi totalidad de sus proyectos, o las actuaciones que regularmente ofrece Christian Bale, o los cientos de personajes idénticos que interpreta Ricardo Darín), demasiado abocados en recordarnos que posiblemente no se vería dicha cinta si el nombre del intérprete no estuviese en el cartel. Ese es, desgraciadamente, el menor de los problemas que ofrece el estreno de este 11 de Diciembre, el western The Salvation.
Primero que nada, la cinta de Kristian Levring, es un western atípico, con un estilo muy comiquero (a quien no se le viene la mente Zack Snyder con esa fotografía oscura con un exceso de manoseo digital), donde no sólo lo visual sino también la caracterización de los personajes y la exageración de los intérpretes nos llevan más cerca de los Jonah Hex (hablemos de comics y olvidemos la película) que de los John Wayne o los Clint Eastwood. Esto no es un problema real, pues la fotografía está muy bien empleada para los fines de la película y el primer tramo goza de una narración lenta pero consistente. Aún sin dejar de ser la típica película de venganza con el héroe callado y solitario, los primeros minutos del film nos daban la esperanza de que disfrutaríamos de, al menos, algo entretenido, un divertimento con aires clásicos y con una fotografía más trabajada de lo normal. Sin embargo empiezan los baches.

