Me enamoré de este piso nada mas ver la habitación principal. El papel de flores en tonos azules y marrones en la pared del cabecero me encantó. Después vi el resto de la casa en blanco con toques de madera, incluido el suelo que es blanco, y acabó de enamorarme por completo. Me gustan las lineas puras, combinadas con muebles antiguos y minimalistas. No soy de tener mil millones de figuras y adornos. Y después está la terraza, perfecta para salir en verano a leer o desayunar.
Créditos: Entrancemakleri