Está todo por hacer. Nunca estamos de vuelta. Siempre hay sorpresas. "La vida te da sorpresas; sorpresas te da la vida" decía la canción. Siempre habrá una razón para reír a pesar de que tendamos a ser cada vez más egoístas y creer que es lo único interesante que podemos hacer que tenga valor para nuestra frustradas vivencias. Mañana al salir el sol acuérdate de que todo está por hacer. Y sonríe ante tu imagen en el espejo y observa que las arrugas de tu rostro aún no tienen tanto valor como para decir que estás de vuelta. Está de moda eso de la "zona de confort". Uno de tiene que dejar su zona de confort si no quiere, pero puede abrir las ventanas cerradas de tu mente. Ese "open your mind" no significa que salgas de tus comodidades emocionales, sino que las pongas al aire y las orees un rato. No tienes por qué comportarte como no quieres, todo lo contrario, deja por unas horas que salga ese "tú mismo" aunque sea con dos cervezas espumosas o un buen crianza. Sal de ese agujero negro que tu cerebro te está creando con ideas psicóticas. La felicidad está ahí fuera en las pequeñas relaciones con los demás. Podrías pensar que en muchas ocasiones las personas son decepcionantes, por eso mismo está todo por hacer. Lo contrario es rendirse a la agnosia del falso confort que crees que te hace seguro en tu castillo mental impenetrable. Disfruta del día o sé estoico y pasa de todo, pero no pienses que ya has visto y comprendido el Mundo, porque me temo que jamásocurrirá eso. No dejes que te invada esa idea malévola que te inculca el cerebro. Ah, veo que sonríes. Me alegro.
Revista Cultura y Ocio
Está todo por hacer. Nunca estamos de vuelta. Siempre hay sorpresas. "La vida te da sorpresas; sorpresas te da la vida" decía la canción. Siempre habrá una razón para reír a pesar de que tendamos a ser cada vez más egoístas y creer que es lo único interesante que podemos hacer que tenga valor para nuestra frustradas vivencias. Mañana al salir el sol acuérdate de que todo está por hacer. Y sonríe ante tu imagen en el espejo y observa que las arrugas de tu rostro aún no tienen tanto valor como para decir que estás de vuelta. Está de moda eso de la "zona de confort". Uno de tiene que dejar su zona de confort si no quiere, pero puede abrir las ventanas cerradas de tu mente. Ese "open your mind" no significa que salgas de tus comodidades emocionales, sino que las pongas al aire y las orees un rato. No tienes por qué comportarte como no quieres, todo lo contrario, deja por unas horas que salga ese "tú mismo" aunque sea con dos cervezas espumosas o un buen crianza. Sal de ese agujero negro que tu cerebro te está creando con ideas psicóticas. La felicidad está ahí fuera en las pequeñas relaciones con los demás. Podrías pensar que en muchas ocasiones las personas son decepcionantes, por eso mismo está todo por hacer. Lo contrario es rendirse a la agnosia del falso confort que crees que te hace seguro en tu castillo mental impenetrable. Disfruta del día o sé estoico y pasa de todo, pero no pienses que ya has visto y comprendido el Mundo, porque me temo que jamásocurrirá eso. No dejes que te invada esa idea malévola que te inculca el cerebro. Ah, veo que sonríes. Me alegro.
