Revista Coaching

Trabajo en equipo

Por Juanmartinezsalinas76

¿CÓMO PODEMOS SOLUCIONAR LAS DEMORAS DE TAREAS?

Cada vez más, los proyectos y los equipos son multidisciplinares y requieren la interactuación de muchas personas para que se ponga en marcha una actividad, se desarrolle y finalice de forma satisfactoria.

Requiere un trabajo en equipo y, a la vez, un trabajo individual planificado para que cada uno cumpla con sus fases y pueda pasar esas tareas completadas a los otros miembros del equipo y puedan así, comenzar su labor integrando lo de otros.  El trabajo en equipo requiere adaptarse unos a otros y ser flexibles. Eso sí, lo que está claro es que los plazos marcados en la organización inicial y en el reparto del trabajo están para cumplirse. Y en caso de que surjan contratiempos, deben notificarse con la suficiente antelación para encontrarles alternativas.

Por ello, lo mejor es dejar las tareas de las que se encarga cada uno y las fechas límites de entrega de cada una de ellas para poder exigir su cumplimiento y, en caso de ser necesario, apercibir al incumplidor.

Cada uno debe ir desarrollando su trabajo y cuando para continuar dependa de determinadas entregas de trabajo de otros y no llegue, debe de notificarse al responsable del grupo para que tenga constancia. No debéis de asumir los retrasos de los demás y quedar mal vosotros cuando no es vuestra responsabilidad. En un primer momento, podéis interesaros por las razones del retraso y, si podéis, darles un soporte puntual para avanzar. Por ello, la coordinación es vital para supervisar en todo momento que el reparto de tareas en el proyecto sea equitativo y que las fechas marcadas sean asequibles. Y en caso de que alguno de los miembros del equipo no vea razonable lo asignado por lo que sea, debe de manifestarlo en la planificación inicial y evitar males mayores en el desarrollo. Todos los miembros del equipo deben tener voz y se debe contar con ellos para conocer su opinión aunque no se comparta.

Muchas veces, determinados proyectos se van al traste por una mala organización y una falta de asunción de las responsabilidades.

Recomiendo establecer un cuadro en el que se divida el proyecto en fases y se marquen líneas que indiquen qué tareas se encarga quien, “con nombres y apellidos” y con qué otros miembros debe de planificarse para ir cumpliendo sus objetivos y no retrasarse ni demorarse unos con otros.

Suena fácil pero es algo que suele no hacerse adecuadamente. El querer es poder y debemos ser honestos con nosotros mismos, usando el sentido común. No es factible estar volviendo para atrás porque ciertos participantes no hicieron sus deberes, sea cual fuere la razón. En un equipo, se debe ser flexible y comprensible, pero hasta cierto punto. No pasa nada por equivocarse porque todos lo hacemos en alguna ocasión y se aprende de ello. Lo que es muy diferente es tolerar la pasividad sin motivo y que otros carguen con las responsabilidades de los incumplidores. Normalmente, siempre son los mismos los que incumplen plazos. Sobretodo, cuando hay reincidencia, está claro donde está problema. Si no están dispuestos a cambiar y reconocer que tienen un problema, quizás sea hora de prescindir de ellos por entorpecer el crecimiento y evolución de algunos de vuestros equipos de trabajo.

¿Cómo podemos solucionar las demoras de tareas?


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