Revista Mundo vegetal

Trasplantar una Orquídea

Por Illescas
Las Orquídeas son unas plantas hermosas y en apariencia delicadas, pero no hay nada más lejos de la verdad. Hay más de 20.000 especies en todo el mundo, y crecen en multitud de condiciones, desde el desierto hasta el océano, excepto en el ártico, pero lo que no soportan es el exceso de riego y de abono.
Trasplantar una Orquídea
Como has podido comprobar las Orquídeas no son tan delicadas como algunas personas creen, pero lo que si es cierto es que son esencialmente "plantas aéreas", aunque no todas.
Cuando compramos Orquídeas estas suelen venir en pequeñas macetas rellenas de grava, y es habitual que con el tiempo las raíces acaben saliendo por todas partes.
Lo primero antes de empezar a trasplantar nuestra Orquídea es saber cual es el mejor momento. El momento ideal para trasplantar una Orquídea es cuando no está en flor y ha crecido fuera de su maceta (No todas las Orquídeas deben ser trasplantadas usando este método).
Trasplantar una Orquídea
Debemos de utilizar grava pequeña o piedra de lava, lo ideal es que esté limpia o esterilizada. Buscaremos una maceta mayor que la anterior. Podemos usar macetas de plástico o de barro, las de barro impedirán que nuestras Orquídeas se sequen demasiado rápido.
En primer lugar tenemos que sacar la Orquídea de su vieja maceta. Cuando las raíces se han adueñado de la maceta es una tarea complicada. Con cuidado deberemos cortar las raíces que sobresalgan de la maceta, los cortes deben ser limpios para no dañar la planta. Haremos presión sobre la maceta para ahuecar el interior y que sea más fácil extraer la Orquídea.
Retiramos toda la grava antigua. Revisamos todas las raíces y eliminamos las que no estén en buenas condiciones y las que estén secas. Ya que estamos, también eliminaremos las zonas aéreas que estén en malas condiciones.
Tomamos la nueva maceta y ponemos un poco de grava en el fondo. Colocamos la Orquídea y seguimos rellenando la maceta con más grava y agregamos una cucharada de fertilizante de liberalización lenta alrededor de la planta y regamos.
Ya tienes trasplantada tu Orquídea, seguro que ella te lo agradecerá.

Volver a la Portada de Logo Paperblog

Revista