poster de Matt HunsbergerCuando comencé con esto allá por diciembre de 2010 nunca imaginé el grado de empatía que se podía generar con todos quienes estáis al otro lado de la pantalla. Y no me refiero sólo al número de comentarios o a ver crecer el número de visitas de una forma tan alucinante, sino a quienes vais un paso más allá y me escribís para contarme que habéis hecho tal o cual cosa que visteis en el blog; clientes que me hacen llegar fotos de mis piezas en sus casas... en definitiva, quienes compartís también un poquito de vosotros conmigo. Eso mola un montón!Y ni qué decir tiene ver las fotos o vídeos de vuestros enanos cabalgando en mis caballitos balancín; eso no tiene precio, os lo aseguro!
Perico en la silla recuperada que Mónica compró en mi tienda
El árbol de navidad que lució estas navidades en casa de Laura Prieto y que hicieron inspirándose en mi árbol de palos.
Desvirtualizar y conocer en chicha y alma a algunas compañeras del mundo 2.0 es otra de las cosas que siempre hace mucha ilusión. Desde aquel encuentro blogger asturiano allá por julio de 2012, hasta las aventuras bricolajeras del pasado diciembre: Diana, Isa, Ingrid, Ana, Patricia, María, Leticia, Noelia, Susana, Regina, Yesica... algunas más que compañeras, ya amigas, y espero que la lista siga creciendo...


Y algo que resulta realmente importante aunque suene manido, es eso de que un blog no es nada sin todos aquellos que estáis al otro lado de la pantalla. Eso es algo totalmente cierto. No os quepa la menor duda de la ilusión que produce a quien se sienta a escribir en solitario con su tecladito de ordenador, todas esas señales que indican la cantidad de gente que estáis ahí detrás leyendo y participando de este espacio. Así que desde aquí: GRACIAS! por vuestras visitas, comentarios, por recomendar mi tienda o mis productos, compartir mis post en las redes sociales, por vuestros mails o me gustas en facebook o instagram... todas esas muestras de cariño son las que dan sentido a este tinglado de escribir un blog y hacen que a pesar de la falta de tiempo o cualquier otra circunstancia, merezca la pena seguir.
Y ahora sí: A POR EL 2014!!!
