Se me pone la piel de gallina ante tanta solidaridad y generosidad de las personas que habitan tan fascinante tierra como Extremadura, una tierra difícil y dura, pero ante todo, la tierra que nos vio nacer. Hay muchas y distintas hipótesis sobre como ha podido comenzar este terrible incendio, pero la que más ha dolido, es que la mano del hombre haya sido el motivo principal, y aun peor, con motivos de lucrarse para sacar partido a semejante destrozo, ecológico, natural, humano, animal, vegetal....