El capítulo 2 de esta tercera temporada de True Detective consigue sentar las bases de una historia que tiene la personalidad de sus autores. Como ya enunciamos en el análisis de su primer capítulo, True Detective vuelve a sus orígenes, decisión que se asienta ya definitivamente en este segundo capítulo, los amantes de la serie estamos de enhorabuena.

No es menos cierto que existen diferencias entre la temporada presente y su predecesora. En esta tercera entrega, la figura del detective protagonista, Wayne Hays, resulta incluso más importante y central que lo anteriormente visto. El personaje interpretado por Mahersala Ali cuenta la historia, la que es su historia al fin y al cabo, desde momentos temporales diferentes. Esto nos ayuda a adentrarnos mucho en su experiencia vital y personal respecto del caso que está intentando resolver.

En este segundo capítulo todos estos matices se ensalzan hasta llegar a monopolizar por momentos la trama del capítulo. Se deja de lado la investigación policial y el avance de la búsqueda de los niños desaparecidos para mostrarnos el lado más humano del personaje. Por lo que podemos intuir esto será una constante de la temporada, y no solo eso, si no que si jugamos a imaginar, podemos llegar a la fácil conclusión de que la temporada girará a la figura del protagonista respecto al caso policial concreto, y no al revés como vimos en las anteriores temporadas.
La investigación parece avanzar lentamente, y Pizzolatto tiene la habilidad de contarnos una historia policial escondiendo el crimen, y que ésto no sea un problema para su correcto desarrollo. El énfasis que pone en los personajes es diferencial, y hace de la marca True Detective una experiencia que nos lleva más allá de una simple investigación policial típica.
En esta segunda píldora de la temporada se ensalza la figura de Amelia Reardon. La profesora en el espacio temporal en el que se encuentra la investigación, toma fuerza no solo en éste lugar, si no también en los posteriores en los que ya sabemos que será la mujer del personaje principal. Como es lógico, el espectador juega con ventaja, y así es como el espectador nos obliga a estar pendientes de cada detalle, cada movimiento de cada personaje ya que puede ser revelador. Esta temporada hace partícipe al espectador de la posible resolución del caso, y proponiendo un ambiente de desconocimiento objetivo que le va perfecto a la trama para conseguir que queramos ver al instante el siguiente capítulo.
