
Como podéis ver, cada página está dedicada a un color, mostrando fotografías de objetos reales que son más fáciles de reconocer para los bebés. Las fotos son geniales, de colores vivos, alegres y muy atractivas para el peque. Aunque al principio sólo disfrutaba pasando sus gruesas páginas, ahora se va centrando más en el contenido.
Además de incorporar el nombre de cada objeto junto a la imagen, el libro propone otro tipo de juegos para acompañar al bebé en el recorrido por el libro. Preguntas como, ¿Cuántos animales ves? Que queréis que os diga a mi me sirven para dar un poco más de contenido al rato que pasamos "leyendo", por que llega un momento en que una se queda sin recursos frente a un niño de apenas 15 meses.
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Leer un libro de estas características con un bebé puede resultar duro al principio, por que les cuesta centrarse, pero luego da unos frutos inesperados. Con un libro similar aprendió a hablar Dragoncillo. Yo le iba pidiendo que señalase las palabras que le decía, y él, que todavía era incapaz de articular palabra, reconocía cada una de ellas y las señalaba sin margen de error. Cuando consiguió decir sus primeras palabras ya tenía un montón de vocabulario.
Os dejo unas cuantas fotos más (hechas con mi móvil, perdonad la calidad), para que os hagáis a la idea....¡Es genial!




