Que alguien me enseñe ya a hacerme trenzas de espiga.
Y de una celebrity con contrato millonario a otra (y no tiro porque a mi no me toca). Ya dio buena cuenta de ello en la gala del MET (aunque yo solo tuviera ojos para el cañón de su marido) pero Blake Lively ha resurgido de sus cenizas y le ha dado por seguir ejerciendo con su papel de embajadora de Gucci. Si lo va a hacer así de bien, me pongan un look de ella a diario por favor.
Su elección pasa por apostar por el azul pastel tanto en su vestido de la colección otoño-invierno 2014 del que solo vemos la pechera con los brillos y esa maravillosa gabardina de la colección Prefall14 que si me dicen que es de Burberry me lo creo.

De 10.