
Estados UnidosA pesar de notarse algunos rasgos heredados del cine silente -todos trataban de adaptarse rápidamente a la nueva forma expresiva- eso no impide que la historia transmita amabilidad y un "buen rollo" constante. Una gratificante ironía discurre a través de los diálogos para conducirnos a un final sin sorpresas pero que nos deja un magnífico sabor de boca.
La película constituye un auténtico ejemplo para entender como se fue levantando y fijando este maravilloso arte llamado cine; como con cuatro decorados, un buen guión y unas ajustadas interpretaciones pueden encender los sueños de mucha gente. Además, Irene Dunne canta... Buena.Walter Joseph Kovacs
