
Como ya he comentado hace unos días en este mismo blog, este año está siendo especialmente bueno para los moritos (Plegadis falinellus) en el norte de la Península Ibérica.Una gran parte de la población nidificante del sur, han decidido cambiar de aires y hacer un viajecito hacia zonas más húmedas, probablemente empujados por la sequía que azota gran parte del sur peninsular. Todos los animales anillados que se han podido identificar, habían sido marcados en Doñana, y probablemente retornen allí dentro de unos días.

Durante este invierno y lo que lleva de primavera, he visto moritos en muchos sitios, tanto en Asturias como en Cantabria, y siempre solía tratarse de aves esquivas y asustadizan, que salían volando con solo aproximarse a menos de 100 metros de ellas. Por eso resulta tan sorprendente encontrarse con un ejemplar tan confiado como el de las fotografías de esta entrada, que buscaba comida en los jardines del Parque de Isabel la Católica, en Xixón.

A este amigo lo descubrió Juan Villar Sordo hace unos días, que también se sorprendió al observar el comportamiento tan confiado que tenía. Desde ese día muchos nos hemos acercado a verlo y a fotografiarlo, porque es excepcional poder disfrutar de este ave tan bonita y escasa menos de dos metros de distancia, y comportándose con total naturalidad.

Es cierto que las condiciones no están siendo las mejores últimamente, con lluvias casi constantes dia y noche y con muy poca luz, pero a pesar de todo merece la pena hacerle una visita a este ave, que con su plumaje brillante y sus iridaciones metálicas, no desmerece en nada a las otras aves exóticas que hay en las colecciones de este parque urbano.
NOTA: como siempre haced click en las fotos para verlas mejor
