
Esta colección de aparatos musicales que suenan solos es una curiosidad que te lleva a pensar en la variedad de intereses que tiene el ser humano. Pero además te lleva a la historia de la diversión de Centro Europa, ya que la mayoría de los instrumentos provienen de esa región. Esta curiosa reunión de aparatos e instrumentos está alojada en el Brömserhof, un edificio ubicado en la Oberstrasse, donde la cuidada colección se muestra de un modo muy particular.
A nosotros nos esperaba una encantadora francesa que habla español, y nos fue guiando con delicadeza a lo largo de la colección con explicaciones como esta:
El hobby de Siegfried pronto se convirtió en una profesión, y además pasó a ser una profesión , ya que además se dedica a restaurarlos. Al final del recorrido, llegas a una interesante tienda basada en la sinfonía y en el mito de todos estos objetos que emiten por su cuenta sonidos tan particulares.

Las calesitas que están a la venta en la tienda del Museo

