Revista Opinión

Un no es un no

Publicado el 14 junio 2011 por José Luis Ferreira
Un no es un no
La mejor forma de que no te roben la cartera es llevarla a buen recaudo. La mejor forma de evitar que te violen es no vestir con ropa demasiado ligera.
No sé si las dos afirmaciones anteriores son ciertas o no. Los expertos dirán. Lo curioso es la reacción distinta que suscitan. Podemos decir que llevar la cartera muy a la vista es "provocar", como llevar según qué ropa. En ningún caso esto tiene por qué implicar culpa por parte de la víctima. El que lleva la cartera a la vista tiene tanto derecho a ir así como la mujer que viste como quiera.
Sin embargo, si uno recomienda no llevar la cartera de esa manera no suscitará ninguna reacción particular. Si uno recomienda no vestir según de qué manera, sí ocurrirá. En un caso reciente, la razón puede deberse a la manera en la que se han dicho las cosas, diciendo que no hay que vestirse como putas. ¿Es solo eso? Si se hubiera empleado una expresión más respetuosa ¿no habría habido ninguna reacción? ¿se habría tomado nota de esa posible manera de evitar la violación, como en el caso de la cartera?
Creo que no. Después de mucho lenguaje machista y de una historia de privación de derechos a las mujeres, seguramente que aflorarían susceptibilidades.
Sí, pero ¿llevarían razón estas reacciones susceptibles? Creo que todo depende de cómo se valore la falta de libertad que implicaría cumplir con ese cuidado. Llevar la cartera bien guardada no coarta mucho la libertad de uno. No vestir como uno quiere, limita más. Claro que también supone una merma de libertad el no poder circular por todos los barrios que uno quiere a la hora que uno quiere.
Hay una circunstancia más que puede añadir algo de luz al porqué de las reacciones, que pueden servir de presión para que la sociedad ponga todavía más medios para evitar las violaciones o vejaciones hacia las mujeres. Entiéndase que, en ese caso, quien hace la presión entiende (o debe entender) que la afirmación (la relación entre la manea de vestir y la violación) bien puede ser cierta, pero que no se le presta atención a ese hecho para prestársela toda al castigo al violador y la posible complicidad de algunas actitudes machistas.
En todo caso, esa sería una presión social. Individualmente, cada madre y cada padre ¿cómo le recomendaría ir vestida a su hija a una taberna de puerto adonde llegan marineros tras semanas sin ver a una mujer?
Aquí alerté hace tiempo acerca de frivolizar con estas cosas.

Volver a la Portada de Logo Paperblog

Revista