Un paseo por Río de Janeiro
Hoy nos vamos hasta el continente americano para descubrir Río de Janeiro, en Brasil. Sin duda, al pensar en Río nos vienen sus maravillosas playas, pero la ciudad brasileña tiene muchos más tesoros que descubrir, es por ello que hoy nos vamos hasta Río de Janeiro para disfrutar de las 10 visitas esenciales que se deben hacer en ella.

2- Ipanema y Leblon. Sin duda son las playas de moda de Río de Janeiro. Es habitual en ellas ver partidos de voleibol o futvolei (una mezcla de futbol y voleibol). Además, encontramos decenas de cafés por la playa, donde os recomendamos aprovechar para esconderos un poco del Sol mientras os tomáis una leche de coco helada.

4- Pan de Azúcar. uno de los montes m´s emblemáticos del skyline de Río de Janeiro. Este monte de 400 metros de altura podemos llegar a él subiendo al teleférico que podemos coger en el barrio de Urca. Dicho teleférico no va directamente, sino que tiene una parada en el camino al Monte da Urca.
5- Parque Nacional de Tijuca. En Río de Janeiro no todos son playas, también tienen unas reservas naturales preciosas. Los senderos de esta reserva nos adentran al interior de sus bosques donde además de encontrarnos con una fauna y vegetación muy bonita, podemos contemplar alguna que otra cascada como la Cascatinha do Taunay.
6- Maracaná. Otro de los puntos fuertes de Río de Janeiro y todo Brasil es sin duda el futbol. Para aquellos amantes del futbol, no pueden irse de Río sin visitar Maracaná. El estadio más grande del mundo, que debido al Mundial de Futbol 2014, se amplió para llegar a albergar 73.531 espectadores.

8- Praça XV. Llegamos al corazón histórico de Río de Janeiro, en esta plaza podemos ver la fuente Chafariz d Mestre Valentim, construida en 1789. Dicha fuente proveía de agua potable a los barcos que estaban amarrados en el puerto.

10- Museo de Bellas Artes. Volvemos con un poco más de cultura y es que también podemos visitar este museo con la colección más completa de arte brasileño, del siglo XVII al XX. Este museo quiso inspirarse en el gran museo del Louvre de París, para recrear sus salas, eso sí, las obras de arte de su interior no son como las de su homónimo parisino.
Para disfrutar de Río de Janeiro sólo hay que imitar a los cariocas, dónde van a tomar el sol, en que playa hacen deporte o en qué boteco (bar) del barrio viejo se sientan para tomar algo. Así que no esperes más y empieza a planificar tu viaje a Río de Janeiro.
