Revista Educación

Un pingüino en mi biblioteca

Por Siempreenmedio @Siempreblog
Un pingüino en mi biblioteca

Quienes me conocen no tendrán dudas sobre la verdad de mi elaborado método de elección del libro sobre el que hoy les hablo: posee un enorme pingüino en su portada. Es lo que tiene sentir tanto cariñoso respeto por los animales, que basta que aparezca una especie en el título o argumento de un libro para que yo quiera llevármelo a mi biblioteca. El caso es que el protagonista de Muerte con pingüino, de Andrei Kurkov es el humor negro. No podría ser de otra manera cuando te cuentan la historia de un escritor frustrado al que le ofrecen un trabajo muy bien remunerado, por el que debe elaborar necrológicas de personas vivas y en aparente buen estado de salud, y que vive con un pingüino que ha adoptado de un zoo.

Desconocía a un Kurkov que parece ser famoso en Europa y parte del extranjero. Bastan dos o tres líneas de su biografía para entender también ese extraño humor en torno a la muerte, a la violencia y a mirar hacia otro lado, mientras la tranquilidad te ronde, de la novela. Este escritor ucraniano, cuya obra ha sido traducido a más de cuarenta idiomas, fue traductor de japonés, lo que le llevó a formar parte de la KGB y la Policía en la Unión Soviética. Y sin quererles yo desvelar el final de Muerte con pingüino, me pregunto, tras una reflexión sobre el desenlace, que me ha ocupado el tiempo que lleva sacar un langostino del congelador para alimentar al animalito, si se trata de una obra moralista o un ejercicio de justicia poética. No, yo, por si acaso, no les digo nada más.

Un pingüino en mi biblioteca


Volver a la Portada de Logo Paperblog