Este pequeño huerto dentro de un jardín, viene a demostrarnos que las dos cosas pueden ser perfectamente compatibles.
Hay que observar muy detenidamente este jardín-huerto. Por un lado se ha querido conservar el ambiente de jardín, creando paseos alrededor de todo el huerto, las espalderas que delimitan el jardín, son quizás las únicas plantas dedicadas completamente a la decoración.
Todo este diseño tan formal, se ha querido suavizar, poniendo bolas de boj en las puntas de los canteros dedicados al huerto, con lo que las formas curvas de las bolas de boj, rompen las líneas rectas de los canteros dedicados al huerto.
El huerto en si mismo forma parte de la decoración, la simetría de la plantación crea un aire formal, lleno de orden. Con las hortalizas se consiguen crear puntos de atención, como si de plantas de temporada se tratasen, no hay más que fijarse en las distintas lechugas, cebollas y calabacines.
En definitiva este huerto-jardín está muy bien concebido, una envidia de diseño y decoración.
Fuente Claus Dalby
