¿Qué cuelgas de tus cuernos? Éste era el título que le íbamos a dar a este post. Pero luego de leerlo en voz alta nos pareció, cómo decirlo..., ¡poco fino! Aunque, si eres un enamorado de la caza, y exhibes en casa los trofeos de esa práctica, esos cuernos son tuyos, te gusten o no. También puede ser que la cinegética no sea tu deporte, pero te atraiga la moda, tan extendida ya, de decorar con una falsa cabeza de animal o su osamenta. En este caso, lo quieras o no, esos cuernos nuevamente serán tuyos. Resumiendo: si en tus paredes cuelgas alguno de estos trofeos, siempre correrás el riesgo de que te suelten aquello de "¡vaya par de cuernos tienes!" Por eso, lo mejor es camuflarlos. Desviar la atención del asunto, descontextualizarlo, que ahora se lleva mucho eso. Y aquí os damos unas cuantas ideas sencillas y diferentes con las que tratar de evitar, en lo posible, las consabidas bromas al respecto... Foto Foto Foto Foto Foto Foto Así que, una vez aclarado el tema...¿Qué colgáis de vuestros cuernos?