Al mudarse a una vivienda de nueva construcción, en la que el mobiliario es nuevo también, cuesta darle ese toque personal que convierta la casa en un hogar que nos refleje y no un piso piloto sin alma.
Imprescindible encontrar rincones aquí y allá para mostrar nuestros objetos personales, esos que hemos ido guardando durante años, fotografías, libros, recuerdos de viajes, etc. que nos definen y expresan quiénes somos.
Pero para darle personalidad a una casa de nueva construcción no podemos olvidarnos de las cosas hechas por nosotros mismos un banco, una mesa, un taburete, que se ajuste a la arquitectura, en el estilo que hayamos decidido decorar la vivienda o incluso en otro para crear contraste.
La familia que compró esta casa en Dinamarca quería una más antigua, con carácter, pero al no encontrar algo que estuviera en buen estado y que se ajustara a su presupuesto, se decidieron por esta nueva, en la en la que todo está hecho y con sus cosas han creado un espacio muy personal.
















Vía: Boligmagasinet
