Hay cosas referentes a las bodas y a las novias que no suelen salir en conversaciones.
Hay cosas referentes a las bodas y a las novias que todas nos hemos preguntado en soledad alguna vez.
Hay cosas referentes a las bodas y a las novias que a todas, todas, todas nos han preocupado antes de nuestro día B.
Y una de ellas muy repetida es la de… “y si tengo ganas de ir al baño?”
Sí, todas nos lo hemos preguntado. Todas hemos pensando en ese momento porque no es glamuroso ni bonito pero las novias tienen que ir al baño. Ahora, con esto de la red es más fácil porque lo que no te atreves a preguntar a tus amigas ya casadas se lo preguntas a Google… Y siempre, o casi, hay respuesta.
Porque sí chicas del mundo, ellos, como en todo lo tienen más fácil… Su atuendo es similar al que llevan otros días y no van a tener que hacer movimientos raros para ir al baño o al menos no más raros que los que hagan habitualmente… pero nosotras… Si para nosotras es ya toda una odisea acudir a un baño que no sea el de nuestra casa con un vestido normal o unos pantalones…. Imaginaros con un vestido de novia!!!
Si tu vestido es de los que tienen poco volumen y sin cola eres una privilegiada porque lo tienes más fácil. Una buena amiga que vaya contigo por si las moscas, un remango al vestido y al lío!
Si tu vestido tiene metros y metros de cola la hemos liado (a menos que sea desmontable!)… Una buena amiga o dos que hagan de porteadoras y mejor si es un baño grande…
Si tu vestido es un maxivolumen… Amiga, prepárate para irte al baño con tus amigas, sacarte un master de ingeniería mientras lográis mantener todo el vestido subido y otro en orientación porque el vestido ocupará tanto que no sabrás dónde está nada… Orientación pura…
Ir al baño siendo la novia no es algo que mole mucho pero es algo que tendrás que hacer e ir con amigas no es nada nuevo, es algo que haces (hacemos) todos los sábados bar tras bar… En cambio, ir al baño siendo la novia el día de tu boda no es tan complicado como ir al baño cualquier sábado de noche en cualquier lado, aunque a priori parezca lo contrario. ¿No me creéis? Allá voy!
-Eres la novia, por lo tanto no vas a esperar colas. Es más, si haces tu boda en un sitio en el que sólo sea una boda por día seguro que ni te las encontrarás.
-Los baños del lugar de la celebración estarán limpios. Y eso es un punto muy a favor.
-No llevas bolso! Nada de colgárselo al cuello o donde sea con tal de que no toque ninguna superficie… Y sí, llevas ramo pero ese no te lo habrás llevado al servicio.
-En algunos lugares tienen un baño reservado sólo para los novios. ¡¡¡Tomaaaa!!!
-Si te casas en un hotel tendrás habitación y podrás ir a tu baño privado…
-Los baños de los lugares para bodas suelen ser más amplios que los de un bar así que a más espacio más comodidad.
Ir al baño siendo la novia puede ser que no sea lo más cómodo pero es necesario y tendrás que hacerlo tarde o después. Yo tenía un baño privado alejado del lugar de celebración al que no fui ni una vez, precisamente por aquello de no alejarme del meollo de la celebración y no perderme ningún momentazo… Y aún así me perdí a mis invitados gritando con todas sus fuerzas ¡que se besen, que se besen! sin percatarse de que la novia no estaba!
La boda es una sucesión de momentazos que te sacarán sonrisas y al final, ir al baño con tus amigas será otro de esos momentazos…. porque os aseguro que otra cosa, pero reíros entre “coge esta capa”, “espera que ahora se me soltó la otra”, “este lado del vestido está para abajo”, “creo que ya estamos listas” y demás os reís.
Y al final, todas hemos sobrevivido a eso de ir al baño siendo la novia. Y al final, siempre hay alguna amiga ya casada que te mira justo en ese momento en el que tú inclinas la cabeza hacía la puerta y como en todo, la experiencia es un grado. Ella ha sido tú antes. Ella te entiende.
