Hace no mucho escribía también sobre un tema similar aquí en el blog (aquí) y mientras escribía este post me acordaba de hace unas semanas, cuando fui a clase con los pantalones de cuero negro de mi padre, estilo boyfriend, y mis compañeros de clase me decían que no me pegaba el look grunge. Yo no entendía nada, ¡pero si yo soy más del cuero que nadie! Tengo mi cazadora de cuero en un pedestal y siempre me ha gustado el grunge, además de que siendo más joven -esa etapa adolescente de confusión- lo practicaba. Ahora resulta que no me pegan unos pantalones de cuero, ¡pero si a los 15 solo llevaba negro, gama de grises y de vez en cuando rojo o fucsia!
A lo que yo pretendo llegar con todo esto, es a que no entiendo porqué los estilos deben de ser tan definidos, si hemos quedado que la ropa nos define tanto como nosotros definimos a la ropa, ¿acaso una persona no puede sentirse naïve un día y grunge al siguiente? ¿Acaso las mujeres que visten de rosa son siempre felices tienen prohibido deprimirse?
