Hace unos días Fran, del blog Etxecodeco, publicaba esta casa que llamaba mucho mi atención. Los ojos se me fueron enseguida a la pareja de sillones negros Egg de Arne Jacobsen en el salón, junto a la chimenea y al resto de muebles de diseño clásicos, como los que veíamos en el post de ayer; pero a medida que veía todas las habitaciones pensaba en lo elegante y sofisticado que podía ser el uso del negro en la decoración y como un abuso de él, podía convertir un interior rápidamente en algo siniestro y oscuro en exceso (y si contamos los toques de rojo intenso de algunos muebles, yo diría que ‘draculín’ :O). Creo que a la iluminación natural de esta casa y a la calidad del suelo le hubiera ido mejor un contraste blanco – madera, o blanco con algún toque de negro, sino la prueba en el baño, que resulta muy pacífico y acogedor. La casa canadiense, es a pesar de ese exceso de negro, espectacular tanto en acabados como en arquitectura. Feliz martes!!
Revista Decoración
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