Revista Cine

Uno de nosotros; La historia del western americano

Publicado el 28 mayo 2021 por La Henryteca @LaHenryteca
Por Victor Fernández.

Uno de nosotros (Thomas Bezucha, 2020) mezcla muchos referentes y muchos géneros en la misma película, pero destaca por encima de todos el espíritu de western americano. Ambientada en los grandes parajes campestres de Montana y Dakota, la nueva película de Kevin Costner y Diane Lane (pareja que dio vida al matrimonio que se hacía cargo del pequeño Clark Kent en El hombre de acero) respira iconografía puramente estadounidense desde sus primeros compases.Uno de nosotros; La historia del western americanoTras sufrir la pérdida de su hijo, el sheriff jubilado George Blackledge y su mujer Margaret dejan su rancho para tratar de rescatar a su nieto. El niño está bajo la tutela de la poderosa familia Weboy, pues la nuera se ha vuelto a casar con otro hombre. La matriarca Blanche Weboy, tras descubrir las intenciones de los Blackledge, decide hacer todo lo posible para impedir que el niño regrese con sus abuelos.

Como comentábamos al principio de la crítica, la película acoge su primera referencia en ese matrimonio protagonista que busca el cuidado de un hijo/nieto, a través de dos figuras reconocidas del cine norteamericano que ya acogieron dichos papeles. Rescatando ese símbolo tan profundo del melodrama, la protección de la familia, Thomas Bezucha se retrotrae a la época de los 60 y la plasma con cierto tono crepuscular. No hay que olvidar que, en los años 60, autores del Hollywood clásico como John Ford o Howard Hawks entraban en su etapa final acogiendo su género predilecto, el western, con cierta sensación de desenlace.Uno de nosotros; La historia del western americano
Lo que tomó el nombre de western crepuscular, con obras maestras tan inolvidables como Centauros del desierto (John Ford, 1956), El hombre que mató a Liberty Valance (John Ford, 1962), El dorado (Howard Hawks, 1966) o Río Lobo (Howard Hawks, 1970), y que tenía su principal figura en hombres ya entrados en los últimos años de su vida que observan cómo deben enfrentarse a cambios sociales, se ve aquí reflejado en esa historia del matrimonio maduro que debe lanzarse a la carretera para cumplir su última aventura y voluntad.
En Centauros del desierto, Ethan Edwards vuelve de la guerra de Secesión para lanzarse a la búsqueda de su sobrina, raptada por los indios comanches. En Uno de nosotros, es el nieto el "raptado" por su nueva y malvada familia, y en este caso los abuelos los que van a su rescate. Entre medias, un joven indio les ayudará a conseguirlo, una especie de guiño a eso que siempre se le ha reprochado a la película de Ford (un supuesto aire de racismo contra los nativos americanos).Uno de nosotros; La historia del western americano
En este crepúsculo también hay caballos, desiertos, atardeceres y personajes destrozados por la vida. Hay construcción dramática bajo los personajes y miradas que dicen mucho. Pero, por desgracia, también podemos observar subrayados (la escena de cuando el nuevo marido de la nuera les pega a ella y a su hijo), mezcla de tonos y una caligrafía formal mucho menos profunda que la de Ford. Donde en Centauros del desierto los planos generales y las composiciones de personajes dejaban a la vista secretos ocultos y sentimientos, en Uno de nosotros es el guion y los flashbacks comunes los que aportan las pistas sin grandes sutilezas. La película es una adaptación de la novela de Larry Watson y se nota, para mal, en este tipo de decisiones tan descriptivas.
Además, esa mezcla de tonos logra grandes momentos de interés humano, pero a su vez acaba por no conseguir aunar todo correctamente en el resultado final. La primera mitad de drama familiar íntimo, narrado con mucha calma y una construcción de personajes bastante decente, deja paso a una segunda mitad más enfocada en la violencia y la furia de venganza más sangrienta. Sin entrar nunca en el estilo rompedor de Sam Peckinpah, podemos ver en esta pareja protagonista al matrimonio acechado por la muerte en Pat Garret y Billy el niño (1973), mientras suena de fondo Knocking on Heavens Doors, de Bob Dylan.Uno de nosotros; La historia del western americano
En esa famosa escena de la película de Peckinpah, el cine clásico y el moderno se dan la mano para conjugar el western americano, algo que Thomas Bezucha también pretende en el pequeño tiroteo final que vislumbra la película que nos ocupa, pero que, por desgracia, se siente fuera de tono. No consigue conectar sus dos vertientes y acaba ofreciendo un neo-western crepuscular, con toques de venganza contemporánea, que entretiene e interesa durante casi todo su metraje, pero que también se percibe como una mala conjugación de ideas que desemboca en cierta rutina de su concepción más formal.
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    • ##check## Lo bueno
      • Las relaciones que pueden hacerse con la historia del género western. Sus dos intérpretes principales.
        Sus dos intérpretes principales.
        La banda sonora de Michael Giacchino.
    • ##times## Lo malo
      • Que no logre encontrar su tono.

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    • Ambientación 7.5
      • Una ambientación neo-western normal, pero que encuentra un buen equilibrio con los personajes que se acogen a su entorno.
    • Desarrollo de Personajes 6.0
      • Hay buen desarrollo, aunque algunas cosas sean demasiado simples (de buenos y malos).
    • Argumento / Guión 6.0
      • Sigue un esquema muy clásico, pero funciona. El guion coge fuerza en aquellos momentos más íntimos del matrimonio.
    • Banda Sonora 7.0
      • Muy buena. La composición de Michael Giacchino nos lleva a esa melancolía crepuscular del medio oeste.
    • Entretenimiento 6.5
      • La película logra entretener. Su mezcla de tonalidades hace que le cueste arrancar, pero interesa en todo momento.
    • Montaje / Innovación técnica 5.0
      • Ni el montaje ni la innovación destacan en ningún punto. Es pasable, pero bastante plana en este sentido.
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    • Puntuación Total  6 / 10
      • EstrellaEstrellaEstrellaEstrellaEstrellaEstrella

Trailer:Fuente Imágenes: Universal Pictures España


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