El otro día cenando con unos amigos, salió el tema de las dietas vegetarianas y del caso reciente de la muerte del bebé vegano. Entonces, David me preguntó: "Bueno, y tú como nutricionista, ¿qué opinas de éste tema?¿ Es viable una dieta vegana?"Ésta misma cuestión lleva planteándosela la comunidad científica desde hace años y ha sido objeto de polémica durante décadas, de hecho, cuando yo estudiaba la carrera había muchos profesores que no estaban a favor del vegetarianismo. En la actualidad estudios avalan el beneficio de una dieta vegetariana: se distingue una menor prevalencia entre los vegetarianos de ciertas enfermedades crónicas como la obesidad, enfermedades coronarias, hipertensión, diabetes mellitus y ciertos tipos de cáncer e incluso se asocian con un incremento de la longevidad*
Por otra parte, una dieta vegana también puede implicar numerosos riesgos. Debemos recordar que de los 22 aminoácidos que son necesarios para nuestro cuerpo, hay ocho que únicamente se obtienen de la alimentación. Estos ocho son denominados, por tanto, aminoácidos esenciales y abundan en los alimentos de origen animal como la carne, el pescado, los huevos y la leche (alimentos no presentes en la dieta de los veganos) Los alimentos de origen vegetal aportan menos proteínas y ninguno de ellos, a excepción de la soja, contiene los ocho aa esenciales. De ahí el tremendo riesgo que puede existir en una dieta vegana si no se sabe combinar adecuadamente los alimentos. Paralelamente, también se pueden registrar déficits de otros nutrientes como el hierro, la B12, vitamina D y calcio siendo necesaria la suplementación de algunos de ellos- como la B12 - para prevenir enfermedades.
En resumen, diría que el ser vegano es una opción personal y puede ser igual de saludable que una dieta omnívora siempre y cuando se sepan combinar adecuadamente los nutrientes y se suplementen los que no se pueden aportar mediante la alimentación. Sin embargo, en el caso de ciertas etapas de la vida como el embarazo, la niñez, la adolescencia o vejez el tema es más controvertido. Aquí no hay unanimidad de criterios entre la comunidad científica: mientras la Asociación Dietética Americana o la Fundación de Nutrición Británica defienden que una dieta vegetariana bien planificada es apropiada durante todas las etapas de la vida, la Sociedad de Nutrición de Alemania y la Comisión de Nutrición Federal Suiza desaconsejan las dietas veganas durante el embarazo, en edades de crecimiento y en personas mayores.
Hay que tener en cuenta que los requerimientos de ciertos nutrientes durante éstas etapas se ven incrementados y que hay muchas personas vegetarianas que aun creyendo que tienen una dieta correcta en realidad tienen carencias y, aunque estas carencias pueden pasar desapercibidas en una persona adulta sin problemas de salud, para un feto puede dejar secuelas irreversibles.
Desde mi punto de vista, no apruebo las dietas veganas durante estos periodos, a no ser que la persona esté asesorada por un profesional que haga un seguimiento de la misma y que le ayude a planificarla asegurándose de que no existen carencias.
*Vegetarian Nutrition, Joan Sabaté
