El rotativo local Sanxiang City News ha informado de que los padres, ambos menores de 21 años, han vendido sus hijos para poder costearse el acceso a videojuegos en línea en cibercafés.En 2009 vendieron a su hija, todavía un bebé, por 500 dólares. Era el segundo descendiente del matrimonio, pero poco después vendieron también a su primogénito, un niño, por unos 4.600 dólares. Un tercer hijo, también varón, fue vendido por la misma cantidad de dinero.
