El verano es la mejor época para lucir vestidos de colores, la piel bronceada resulta favorecida con cualquier color fuerte. (Aunque yo a este paso me pongo morena a finales de septiembre, que estamos casi en julio y todavía no he catado la playa gracias al mal tiempo que ha hecho y a los compromisos que he tenido). Rosas Malvas y morados Azules y turquesas Naranjas