Revista Insólito
Cuando, de chavales, en el pueblo, nos decían en casa que el Martes próximo, por ejemplo, –día de Mercado en la vecina Saldaña- nos desplazaríamos toda la familia hasta la misma, porque necesitábamos aprovisionarnos de una serie de víveres, adquirir algunas prendas de ropa e incluso pasar por la peluquería alguien de nosotros, de inmediato se nos colocaba una gran sonrisa en el rostro.Y lo
