Agujero de gusano: se formaria espontaneamente.
Lo usariamos para viajar por el tiempo y espacio.
La Singularidad del Balón Azul.
El cosmonauta Gary Conelly nuevo miembro de elite de las fuerzas espaciales del planeta Zeng se preparaba nervioso para su primer viaje intergaláctico a la Tierra. Desde que se habia hecho contacto con la belicosa civilización Korg en el año 3225 calendario conjunto, los viajes al planeta hermano de Zeng eran peligrosos. Atrás habia quedado los puntos de encuentro intermedios del tratado interespacial de 2988 y la estrategia de relevos interminables por la via lactea, la nueva generación de lanzaderas surcaba el msimo espacio-tiempo: si bien ahorraba tiempo y evitaba conflictos no terminaba de convencer a los pilotos, esas ratas de laboratorio se habian entendido bien con sus pares de la Tierra, jugaban con cosas complejas ellos que guiaban las naves hasta distancia prudente de su planeta (antes de activar el mecanismo) no las comprendian. Todos lo saludaron al salir a la rampa. Cuando guió su nave a la perfección, recibió vitores por la radio. Se sentia mejor, "Ahora queda lo facil" pensó y activó los comandos para realizar el salto espacio-tiempo. Desde el obsevatorio de Ioreth, cuarta luna de Zeng, solo se vio una gran explosión. La cámara de la sala de maquinas fue encontrada dias despúes y reveló algo curioso: justo en el momento que el mecanismo recibia la orden de innición una vieja pelota azul atascaba la maquinaria y se quemaba junto con los circuitos. En una tarde de verano en la que el calor reinaba, de ese endiablado enero de 2010 dc, el joven Matt se hallaba sentado en su raida silla de playa. Desde el porche de su casa miraba absorto la plazoleta que se ubica enfrente y a la gente que se divertia en ella. "Otro verano en casa.-pensó-hace años que no piso una playa, mas no la necesito mientras tenga una buena ración de libros". Sin nada mejor que hacer escuchaba música por su celular, mientras su mente se perdia en hilos de pensamientos sin sentido. Sus manos hacian juguetear una vieja pelota azul de un lado a otro de la silla, por debajo de su cuerpo. Con una mano la deslizaba, con la otra la atrapaba. En una ocasión sintió un escalofrío, a los segundos la mano que debia atrapar el balón asió el aire, intrigado miró a su alrededor. La pelota no apareció jamás. No podia ser.
La cinta de Moebius, cuerpo de una sola cara que puedes hacer con una tira de papel. Se asemejaria a la estructura del espacio-tiempo, si no recuerdo mal la teoria, asi podria conectar dos puntos por los cuales podriamos viajar.
Otra representación gráfica de la banda de Moebius.
¡Cuantas películas y relatos han tenido como tema los viajes en el tiempo! Desde mi querida Back To Future, hasta The Big Bang Theory, comenzando claro por Jhonatan Swift. Mentes creativas.