Se llama Sportello, Doc Sportello, y es un detective privado un tanto peculiar en el colorista Los Ángeles de finales de los años sesenta. Hacía ya tiempo que Doc no veía a su ex, Shasta, seductora femme fatale, cuando ésta recurre a sus servicios porque ha desaparecido su nuevo amante, un magnate inmobiliario que había visto la luz del buen karma, un tanto distorsionada por el ácido, y quería devolver a la sociedad todo lo que había expoliado. Sportello se ve enredado entonces en una intriga en la que los escrúpulos chispean por su ausencia y cuya trama es casi la de una novela negra clásica.
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Conocí a este autor gracias a Cris Q. y, si no recuerdo mal, porque mencionó este libro y me dijo que como primera toma de contacto podría estar bien. Lo añadí a mi lista de libros pendientes y también como parte del reto Viajar Leyendo (dos pájaros de un tiro :D)
Antes de empezar la historia no quise saber mucho de ella, ni siquiera de Pynchon. Lo único que vi, casi sin querer, es que es bastante polémico. Dicen que es de esos que amas u odias. También que cuesta leerlo, no por el vocabulario que emplea sino porque sus historias pueden llegar a ser confusas.
Pues… bueno, yo no me he encontrado nada de eso en «Puro Vicio». Hay muchos personajes secundarios y de cada uno conocemos su historia y por muchas vueltas que haya dado, no me sentí perdida en ningún momento.
La historia me ha encantado. Los personajes (unos más que otros, claro. Por ejemplo, Doc llega a parecer entrañable en algunos momentos), las subtramas, las referencias a tantas y tantas películas, al rock&roll (casi se me sale una lagrimilla cuando mencionan People Are Strange), policías corruptos, surfistas, músicos, fumetas, gente adinerada adicta a distintas drogas, psicodelia, Charles Manson, …
Pynchon logra una ambientación genial. Resulta fácil ver las escenas en tu mente (muchas de ellas cómicas) e incluso percibir el olor de esas calles, de esos canutos y de las hamburguesas tóxicas.
Ahora la duda es qué otras obras suyas leer. Este año espero que caiga, como mínimo, una más.
Puntuación: 8/10
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