Unas barras cremosas y achocolatadas, adictivas y además fáciles de hacer. Llevé estos a la oficina hace poco, y Xana insiste que es hasta el momento su preferido de los dulces que he hecho. Como lleva tiempo pidiéndome la receta, Xana, ¡aquí la tienes!

Necesitas:
60g de mantequilla
175g de chocolate para fundir
120g de harina
¾ cucharaditas de levadura
¼ cucharadita de sal
5 huevos + 2 yemas
240g de azúcar
1 ½ cucharaditas de extracto de vainilla
450g de queso mascarpone
Calienta el horno a350ºC. Prepara un molde rectangular de aprox. 20 x 30cm, untándolo con mantequilla y forrándolo con papel de cera.
En una cacerola gruesa, derrite juntos el chocolate y la mantequilla. En un bol grande, mezcla juntas la harina, la levadura y la sal. En otro bol grande, bate 3 de los huevos junto con 180g del azúcar durante unos 5 minutos, hasta conseguir una crema pálida y espesa.

Añade el chocolate derretido poco a poco, batiendo en todo momento. Añade 1 cucharadita del extracto de vainilla, y mezcla. Ahora añade la harina, y mezcla justa hasta conseguir una masa homogénea.


Bate juntos el queso, los 2 huevos restantes y las 2 yemas, el 60g restante del azúcar y la ½ cucharadita restante del extracto de vainilla, hasta conseguir una crema lisa.

Vierte esta crema encima de la base de chocolate, y hornea durante unos 40 minutos, o hasta que el queso coja un tono dorado y se solidifique. (A mí se me olvidó rotar el molde a la mitad del tiempo de cocción, ¡como puedes ver en la foto! No siempre es necesario, según tu horno, el mío ya empieza a tener años…).

Córtalo en cuadrados o rectángulos, como quieras, y ¡disfruta!
(NOTA: para una versión imprimible de esta receta, pincha AQUÍ, y luego en “Imprimir” en la esquina superior derecha.)
