Revista Cultura y Ocio

Viñeta del lector 134#

Publicado el 21 julio 2026 por Laura Coll Rigo

 Viñeta del lector 134#

Me gusta la distinción que hace esta viñeta entre buenos libros y grandes libros. Por supuesto, los grandes libros son también buenos, pero no todos los buenos son grandes (y no hablamos de número de páginas). Para mí hay libros buenos: con un buen guion, temas interesantes, profundidad de personajes, bien escritos, con un ritmo adecuado, cosas que decir... entre muchas otras características. Es ese tipo de libro que te enganchan y quieres saber cómo terminan. Si los valoráramos numéricamente, serían un 4/5. Si pienso en algunos de los libros que leí el año pasado, diría que Legado de jade, de Fonda Lee, o Circe, de Madeline Miller fueron buenos libros. En ambos casos, no solo sentía curiosidad por cómo terminarían, sino que los cerré con una sonrisa, feliz por todo lo que me habían llenado.Mientras que es fácil hablar de lo que te ha gustado de los buenos libros, con los grandes libros es más difícil. Tienen las mismas características que los buenos libros; sin embargo, hay un algo más, intangible, que hace que conecten tan profundamente contigo que parece que te hablan directamente a ti. Es ese tipo de obra que sabes que te gustará nada más leer la primera página. A diferencia de lo que algunos puedan pensar, no estoy hablando de clásicos (aunque algunos clásicos pueden ser grandes libros para determinadas personas), sino de novelas que, además de ser buenas, coincide que las estás leyendo justo en el momento en que más las necesitabas. Y que una novela conecte contigo o no depende de muchos factores personales, por lo que un libro puede ser grande para ti, pero solo bueno para otros.En mi caso, si pienso en los libros que leí el año pasado (no pongo ejemplos actuales porque este año no estoy acertando mucho con mis lecturas), podría mencionar dos grandes libros. El primero es Ninguno de nosotros volverá, de Charlotte Delbo. En un momento en el que ya creía haberlo leído todo sobre la Segunda Guerra Mundial, la forma de expresarse de la autora, todo sentimiento descarnado, me removió de arriba a abajo. El segundo serían los últimos tomos de Vinland Saga, de Makoto Yukimura. Me considero una persona pacífica y buena, pero esa obra hizo que se tambaleara todo lo que creía saber del pacifismo.A diferencia de los buenos libros, cuando terminé estos dos, sentí un vacío dentro de mí, como si hubieran drenado toda mi energía. No porque tuvieran un final triste, sino porque al cerrar la última página, desapareció la magia que me tenía hechizada y tomé conciencia de que nunca podría volver a leer esas obras como si fuera la primera vez.Y esa es mi experiencia. ¿Cuál es la vuestra? ¿Para vosotros existe esa distinción entre buenos libros y grandes libros? ¿Cuál fue el último libro que cerrasteis con una sonrisa y cuál con tristeza (independientemente del final)?

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