Stacey y Josh adoran el circo y toda la estética vintage, así que tuvieron claro que este iba a ser el tema para su boda. Hasta el más mínimo detalle de un circo de los años 40 estuvo presente. Una boda mágica y muy, muy especial.
La novia estaba preciosa con un vestido blanco, de generoso escote y con encaje. El tocado fue realizado por ella misma, con unas piezas muy especiales, ya que llevaba perlas que eran un recuerdo de su familia paterna. De parte de su abuela materna también hubo perlas, estas a modo de pulsera. Y una mención especial a los zapatos.


Como decía antes, la ceremonia se asemejaba a un circo de los 40 y todos los detalles estaban muy cuidados. Varias de sus familiares y amigos actuaron como si se tratase de artistas de circo, e incluso parte de la comida fue hecha por ellos mismos.






Sin duda un día especial. Y un entorno inigualable.
Créditos: Greenweddingshoes.
