Hay lugares que son idóneos para soñar, viviendas que logran cautivarnos más allá de lo esperado, algunas casi casi llegando a conectar con nosotros de una manera especial...La propuesta de hoy es una de esas casas en la que se mezcla lo tradicional y la modernidad, una combinación de estilos, texturas y colores que junto a la cercanía del mar nos invita a la reflexión.Sólo hay tiempo y lugar para el descanso y la gastronomía, cuidando hasta el más mínimo detalle para conseguir una buena sintonía con Tánger y con el mar.Me gustan especialmente las vidrieras, aportando la frescura y luminosidad perfectas en cada estancia.