Casi sin pensarlo me fui, casi sin desearlo he vuelto, la vida sigue ahí, más grande y más ancha, más imperfecta y hermosa, tan cruenta...
Mariska KartoSi, casi sin soñarlo partí, y soñando en volver he vuelto, a llamar a las puertas de las casas de mi tierra,que aún guardan los alientos cálidos y primitivos de los afectos perfectos...
Y vuelvo,
porque sé que bajo los tejados de las blancas casas duermen las hadas despeinadas que tejieron todos mis sueños.Y regreso a pisar mis huellas abandonadas, a imaginar todos los silencios, a vigilar atenta cada guiño de mi luna,y a beber vuelvo, mi nombre de tus labios yermos.
