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Wonder. El niño maravilla que nos enseñó a ser amables.

Publicado el 29 noviembre 2017 por Criticasen8mm @Criticasen8mm
Wonder. El niño maravilla que nos enseñó a ser amables.Título original:
Wonder
Año:
2017
Fecha de estreno:
1 de diciembre de 2017
Duración:
113 min
País:
Estados Unidos
Director:
Stephen Chbosky
Reparto:
Jacob Tremblay, Julia Roberts, Owen Wilson, Mandy Patinkin, Ali Liebert, Crystal Lowe, Daveed Diggs, Izabela Vidovic
Distribuidora:
eOne
Después de su fabuloso trabajo tras las cámaras en la adaptación de su propia novela Las ventajas de ser un marginado y en la co-escritura del guion de la nueva versión en imagen real de La bella y la bestia de Disney, teníamos ganas de ver el último trabajo cinematográfico hasta la fecha de Stephen Chbosky. Se trata de Wonder, también adaptación de una serie de novelas cuyo protagonista es Auggie, un niño de 10 años nacido con una deformidad facial. Los libros, escritos por R.J. Palacio destilan una lección de tolerancia y humanidad, sentimientos a los cuales Chbosky ha querido ser fiel. Y, aunque uno pudiera pensar ante la premisa de la película en una historia lacrimógena hasta la náusea, hay muchos elementos que evitan la arcada.
El tratamiento dado a Wonderpor parte de Chbosky mantiene un tono agradable, muy en la línea de Las ventajas de ser un marginado -sí, incluida la música retro. Las semejanzas entre ambas películas van más allá de ser una adaptación literaria dirigida a un público joven. En ambos trabajos Chbosky retrata el mundo adolescente desde una perspectiva cuasi idealizada con marginados sociales/escolares como estandartes, en un caso por un trauma infantil; en otro por una deformidad de nacimiento que les hacen poco aptos para la interacción social. En los dos casos, el protagonista es un novato que acaba encontrando un lugar donde encajar: la tan ansiada integración. Y, en los dos casos, el relato se apoya en una narración en off del personaje principal con sus reflexiones y lecciones personales a medida que avanza su historia.
Wonder. El niño maravilla que nos enseñó a ser amables.
Por la deformación facial de su protagonista, uno evoca irremediablemente el Máscara de Peter Bogdanivich. Pero Wonder ofrece una perspectiva más amable, más acorde a un público juvenil. Auggie Pullman (el siempre maravilloso y adorable Jacob Tremblay) nació con una deformidad en su rostro que le ha llevado a pasar por quirófano hasta 27 veces. Cuando va a entrar a quinto, sus padres deciden que es el momento de enfrentarse al colegio, de codearse con otros niños de su edad. La película sigue el proceso de aclimatación de Auggie a la escuela, sus dudas y frustraciones ante su "fealdad", su relación con sus compañeros de clase así como la aceptación y adaptación de sus padres y hermana mayor a este nuevo modo de vida.
Desde una óptica objetiva, Wonder transmite un mensaje demasiado positivo para el tema tratado. Recordemos que estamos en una época donde el acoso escolar -por desgracia- forma parte inherente del crecimiento de los niños. Auggie, con su aspecto físico, produciría un inmediato sentimiento de rechazo. A pesar de que el guion sí muestra ese repudio por parte de otros chicos, nunca abusa de ningún tipo de violencia física o psicológica. Hay un matoncillo con una panda de seguidores pero éstos se irán redimiendo, cayendo rendidos ante el encanto de Auggie. Quizá esta sería la mayor pega en la credibilidad hacia la película. Pero luego recordamos que R.J. Palacio quiso construir una oda a la belleza interior de las personas y transmitirlo a los niños en un lenguaje comprensible y fácil de asimilar.
Wonder. El niño maravilla que nos enseñó a ser amables.
En ese sentido, Chbosky realiza una adaptación complaciente, una historia amable predispuesta a la lágrima pero que, en cambio, nunca consigue sacar pues no se hace sensiblera. El espectador conecta con el mundo de Auggie – gracias en gran parte a la gracia natural del pequeño Tremblay- sin sentirse presionado por elementos externos como podrían ser la música ambiental o la pornografía emocional del propio relato. Todo un acierto también estructurar la historia como por capítulos, con distintos personajes contando su versión de esa historia cuya órbita central es Auggie.
7/10

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