El gran protagonista de la carrera francesa
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La pájara de Froome abre muchas incógnitas
Por supuesto que Andrew Talansky, el buen ciclista norteamericano del Garmin, no es en modo alguno un extraño. Por supuesto que es joven, tiene calidad y arrestos suficientes para ser uno de los grandes líderes del ciclismo en los próximos años. Y por supuesto que un hombre como él tiene capacidad suficiente para firmar casi cualquier vitoria del calendario.
Pero lo cierto es que los derroteros por los que estaba discurriendo la Dauphine Libere no hacían presagiar, ni mucho menos, que el corredor de Garmin se alzara con la victoria. Ensimismados como estábamos con el duelo entre Contador y Froome, leyendo cada movimiento, cada gesto, cada cabeceo en clave de Tour de Francia, la última etapa nos sorprendió con un ataque lejanísimo, a más de 100 kilómetros de la meta, de un grupo numeroso en el cual se filtró Andrew Talansky, hasta entonces tercero en la general.
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Esto lo hace muy bien el equipo Garmin, que con Vaughters a la cabeza se caracteriza por buscar tácticas diferentes en las que el conjunto siempre está encima de las individualidades, un poco al modo de la ONCE de los años 90. De esta forma, con estos ingredientes, Talansky pronto fue adquiriendo una ventaja que acabaría siendo inalcanzable para sus perseguidores.
Y eso pese a que por detrás también pasaban cosas muy importantes, y estas sí que en clave puramente Tour. Hasta en tres ocasiones aceleraba el ritmo Froome, apoyado siempre por un potente SKY, buscando un desfallecimiento de Contador y devolverle de esta forma el golpe moral que el de Tinkoff le había infringido la tarde anterior. No parecía importar tanto la carrera, aun siendo de la importancia de un Dauphine Libere, sino mostrar credenciales y morder las piernas del rival de cara al julio francés. Pero esa agresividad acabó volviéndose contra el británico, que no solamente vio cómo Contador aguantaba todas sus embestidas, sino que cogió un tremendo desfallecimiento en el penúltimo puerto y quedó completamente desarbolado, cayendo fuera del top ten de la general. Sin duda todo un toque de atención para Froome y el SKY, que se han mostrado vulnerables en una vuelta por etapas por primera vez desde hace más de dos años. Es pronto para sacar conclusiones categóricas, pero los signos no pueden ser más ilusionantes para el aficionado.