Hoy me ha venido a la mente un cliente, por llamarlo de alguna forma, que no me contrató por tener contrato. A ver, me explico…
Cuando me dijo que sí, que ok, que le encajaba el precio e íbamos adelante le pasé el contrato y me dijo que no, que él, si había contrato de por medio no lo hacía.
Como yo estaba desesperado, en lugar de salir corriendo traté de convencerle.
Posiblemente te parezca idiota.
Posiblemente, también, dediques tu tiempo a clientes que no dejan hablar, o que se inventan cosas, o que intentan decirte cómo debes hacer el proceso de venta, o que te piden algo gratis, o que te usan para formarse, o para justificar su jornada.
Yo era estúpido y estaba desesperado y con el tiempo me curé. La mayoría de vendedores pasan sus cuarenta años de vida laboral planchando las bragas de sus clientes.
Da igual cómo de poco ganen, se convencerán de que no pueden aspirar a más.
Te diré dos cosas y espero que la recuerdes para siempre:
- Quien va a pagar no tiene miedo a los contratos ni a los compromisos ni a pagar por adelantado.
- A quien desea comprar lo que vendes no le interesas como amigo ni como rehén.
He publicado un vídeo en YouTube en el que te cuento la estrategia que salvó mi empresa:
3 pasos para conseguir mejores clientes
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La entrada 3 pasos para conseguir mejores clientes se publicó primero en Luis Monge Malo.
