
Durante toda esta semana me he podido dar cuenta de cómo vamos aceptando situaciones que para nada son naturales, justas y por supuesto aceptables.
El trabajo del Gobierno están dando un resultado que es muy difícil de franquear, es como un muro que cuando le ves cuesta mucho derribar, pero que duda cabe que se puede, claro que se puede, con explicación y mucho tiempo de conversación para hacer pensar y en consecuencia decidir.
Las limpiadoras que trabajamos en la Universidad Complutense pertenecemos a dos empresas diferentes CLECE Y SOLDENE esta última es a la que yo le doy el beneficio por mi trabajo a cambio de un módico precio que llamamos salario.
El 27 de Septiembre nos comunicaron las dos empresas que no íbamos a percibir nuestro salario porque el Rectorado no había pagado y no tenían dinero.
La Complutense mantiene deudas con todos sus proveedores en los que estamos incluidos y desde el mes de Junio vivimos con la ansiedad e incertidumbre de si nos pagarán o no.
Esta semana pasada comenzamos un calendario de movilizaciones para exigir lo que es nuestro, lo que ya hemos trabajado y lo que nos permite mal vivir.
Al estar trabajando en Ciencias de la Información han sido varios los alumnos que se han acercado a mi para preguntarme como estaba la situación y hacer o bien trabajos sobre ello o bien publicarlo en los varios periódicos, revistas y blos que existen en Internet.
Cuando dices que reclamas tu salario la pregunta es siempre la misma ¿Cuanto tiempo lleváis sin que se os paguen?
Y a esto me refería al principio. ¿Como podemos preguntar cuanto antes que por qué?
Nos estamos acostumbrando a escuchar que los trabajadores de la empresa ..tal, llevan 6,8,9 meses sin percibir su salario. Y eso es un error, un solo mes, una sola intención de no pago es suficiente para hacer saltar las alarmas del robo de nuestros derechos.
No por llevar más meses es más sangrante el conflicto
Nosotras limpiadoras que no llegamos ni a los 900 euros no podemos estar meses sin cobrar nuestro sueldo, pero es más, aunque pudiésemos no debemos dejar pasar el tiempo en espera de que las empresas o la Administración quiera o “pueda” pagar a sus trabajadores para reaccionar.
Ya no nos es suficiente las reuniones con el Comité de Empresa, ni las concentraciones ni manifestaciones que hemos realizado y que por supuesto no renunciamos a seguir manteniendo. Por eso los representantes de los trabajadores se han visto obligados a encerrarse en el Rectorado en defensa de nuestro derecho más básico, el cobrar para vivir.
Pero creo que estaréis de acuerdo conmigo en que no es lógico que nos tengamos que encerrar para pedir aquello que ya tenemos ganado porque lo hemos sudado. No ¿verdad? Pues al igual que nos hacen las empresas con el salario, nos está haciendo el Gobierno con nuestros derechos, no solamente económicos, sino sanitarios, educación, expresión y reunión y tantos otros que a buen seguro sabéis cuales son.
Estoy harta de que se hable de cifras de parados sin ponerles cara, de maestros despedidos sin saber nada de la situación en la que quedan, de los cientos de jóvenes que no han podido matricularse en la Universidad por no tener dinero para el abuso de tasas y de no poner nombre y apellidos a quienes sufrimos la política neo liberal de este Gobierno que nos maltrata y que deberíamos de echar de una puñetera vez.
Me resisto a que esto sea “normal” me resisto a que por mucho que lo intenten, lo de por hecho y sobretodo me resisto a que no me dejen resistirme.
