En “Amarga Navidad” (2026), Elsa, directora de publicidad, se refugia en el trabajo para sobrellevar el duelo tras la muerte de su madre en diciembre. Un ataque de pánico la obliga a tomarse un descanso y decide viajar a Lanzarote con su amiga Patricia. La historia de estas mujeres transcurre en paralelo a la de un guionista y director de cine, explorando cómo la vida y la ficción están inseparablemente unidas, a veces de forma dolorosa.
Pedro Almodóvar es y ha sido siempre uno de los mejores directores que hemos tenido en España. Años atrás, sus estrenos eran como un evento cinematográfico, una cita que todo aquel al que le guste el cine debía acudir a ver la nueva historia que el director manchego quería contarnos. Sus historias siempre brillaron por su calidad, su espíritu irreverente, el retrato íntimo y sin tapujos de la mujer española en distintos conceptos, el colectivo LGTB+ o las relaciones interpersonales. A pesar de ganar el León de Oro a Mejor Película en el pasado Festival de Venecia de 2024, su último film, “La habitación de al lado” (2024), no terminó de ser tan aclamada en nuestro país. Lo mismo pasó con sus otros últimos films. Ahora, con “Amarga Navidad”, y al estilo “Dolor y gloria” (2019) Almodóvar vuelve a desnudarse frente la cámara con un relato muy personal.“Amarga Navidad” empieza con dos relatos. Por una parte, nos presenta la historia de una directora de publicidad que, agobiada por la vida y tras el fallecimiento de su madre en diciembre, tiene un ataque de pánico e intenta refugiarse con un par de amigas, una cerca y otra de la que hace tiempo que no sabe mucho. Por otra parte, un director de cine y guionista está intentando escribir su próxima película, pero el cual tiene problemas para encontrar el foco de su historia. Poco a poco nos damos cuenta de que la primera trama es la que está escribiendo el director, teniendo éste momentos existenciales sobre si lo que está escribiendo es lícito o tiene sentido. Hasta que se da cuenta de que el relato que tiene entre sus manos se basa demasiado en su vida real. Almodóvar muestra, entonces, una reflexión sobre su propia creatividad y debate con él mismo y con los espectadores si todo vale a la hora de crear arte y la ética que hay detrás de basarnos en nuestros seres queridos y/o conocidos para plasmar sus propias vidas, si los permisos son necesarios. Dicha reflexión es algo compleja a nivel argumental, ya que hasta que aparece clara en pantalla la película da muchos tumbos por ambas historias sin mostrar claramente que están interconectadas ni cual es el punto clave que las une. Eso hace que el espectador que busque una narración más clásica y que quiera disfrutar de una historia lineal a veces sienta que se está perdiendo en la propia historia.
Además, Almodóvar incluye elementos inconexos en los tiempos que habitan el relato de la directora de publicidad, ambientada su trama en 2004, incluyendo iconos modernos como Amaia, cuyo nacimiento fue en 1999, o ordenadores modernos con los que la directora planea su vida. Eso sí, al tener a Amaia el director manchego aprovecha para hacer el uso de Chavela Vargas poniendo a la cantante española a hacer una versión de la misma. Ese no es el único momento donde Chavela aparece, ya que tiene un papel crucial en uno de los puntos de inflexión de nuestra protagonista y su mejor amiga con la canción que da título al film, haciendo de esos dos momentos dos de los que brillan más en toda la película. Finalmente, cabe destacar que cuando las piezas se ponen en su sitio y el tema principal de la película sale a relucir, la trama brilla en su reflexión, y el tramo final del film es, sin duda, lo mejor de todo el conjunto, ofreciendo una acalorada discusión sobre la moral y la ética de la creación. Por lo tanto, es un argumento algo críptico que se construye lentamente como un puzle que gustará a quién tenga paciencia por él, pero no es de extrañar que aleje a muchos espectadores.“Amarga Navidad” tiene dos protagonistas. Por una parte, la fantástica Bárbara Lennie da vida a Elsa, la directora de publicidad. A Lennie la conocemos por películas como “Obaba” (2005), “El Niño” (2014), “María (y los demás)” (2016), “Los renglones torcidos de Dios” o “Magical Girl” (2015), papel que le otorgó el Goya a Mejor Actriz Principal. Lennie sigue demostrando su gran talento en “Amarga Navidad”. La actriz madrileña otorga a su personaje capas de profundidad a nivel emocional. Elsa es una directora de publicidad frustrada y a la vez con un trauma que le ha perseguido durante el último año, queriendo utilizar las vidas de los demás para solventar su propia culpa. En manos incorrectas, Elsa hubiera parecido una caricatura villanesca, pero Lennie le otorga una dignidad que hace que empaticemos con su objetivo. 
Hay que apuntar que a veces los diálogos se sienten algo impostados, pero es algo que viene desde la propia narrativa, ya que no deja de ser un personaje escrito por un director en proceso de exploración argumental, por lo que los diálogos son otra herramienta que nos ayuda a distinguirlo. La otra gran cara del conjunto es Leonardo Sbaraglia, quien repite con Almodóvar tras participar en su “Dolor y gloria”. A Sbaraglia lo hemos visto en producciones como “Plata quemada” (2000), “Relatos salvajes” (2014) o, recientemente, en “Puan” (2023). Leonardo tiene el duro trabajo de ser la representación fílmica del propio director, Pedro Almodóvar, en su película. Por suerte, el actor argentino ha trabajado a su personaje para entender lo que quiere contar el manchego y expresar sus preocupaciones y motivaciones por y para el arte. Su interpretación es contenida, pero finalmente explota en la parte final del film, donde demuestra todo su poderío actoral.El reparto de secundarios no se queda atrás, ya que Aitana Sánchez-Gijón tiene uno de los papeles más difíciles de la cinta y sale totalmente victoriosa de ello, ayudando a moldear al personaje de Sbaraglia y a dar un giro de 360º a todo lo establecido. Victoria Luengo sigue demostrando que es uno de los nuevos rostros con más talento del cine español y da vida a Patricia, una de las mejores amigas de Elsa con una vida emocional bastante compleja. Patrick Criado se desmarca de su condición de guaperas ofreciendo una interpretación más que digna de Bonifacio, el novio de Elsa, a pesar de que su personaje se desdibuje por completo en el tramo final. Finalmente, Milena Smit da vida a Natalia, una chica atormentada por la muerte de su hijo y, a pesar de que Smit sea la actriz que tenga la interpretación más exagerada, no termina de desencajar del conjunto y ofrece unas capas interesantes a la trama.Almodóvar siempre ha sido un maestro creando un universo propio.
Cada detalle en los escenarios de sus films, cada personaje secundario, cada estética destacada ha sido cuidadosamente elegida por el director manchego. Te puede o no gustar Almodóvar y sus films, pero es innegable que tiene un estilo y una personalidad muy marcada a la hora de tratar sus películas. “Amarga Navidad” no es menos, y Pedro sigue demostrando que es un maestro de la puesta en escena y el lenguaje cinematográfico. La película se basa mucho en planos cortos, ya que estamos entrando casi literalmente dentro de la mente de un director de cine y siendo parte de su creación, a la vez que nos invita a pensar como la protagonista de su historia. Hay pocos movimientos de cámara, siendo la mayoría para acompañar a sus personajes en recorridos, pero a medida que avanzan las historias y los conflictos se van caldeando, la cámara empieza a moverse más y más, pivotando entre los personajes partícipes de las discusiones y los puntos de vista, incluso llegando a la cámara en mano en algunos momentos, pero se siente todo cuidadosamente pensado y medido. Destaca, especialmente, la escena que ocurre en un parque, con uno de los puntos clave de la película que descubre el verdadero significado de todo el film, con una cámara que se mueve sin parar entre dos personajes, aunque no deja de estar totalmente pensado, ofreciendo una batalla fílmica y argumental totalmente espectacular.Dicha escena también se potencia especialmente con el uso de la iluminación. Utilizando desde una iluminación “real” que se va apagando a medida que avanzan las horas, hasta un uso de la parte lumínica de forma totalmente irreal y expresionista, siempre reforzando la intensidad en la que la conversación va cogiendo forma. Dicho trabajo ha sido posible gracias a su director de fotografía, Pau Esteve Birba, que debuta colaborando con el director manchego, pero es conocido por films tan interesantes como “Caníbal” (2013), por la que ganó el Goya a Mejor Fotografía, “El buen patrón” (2021) o la reciente “Los Tigres” (2025). Birba también demuestra un uso magnífico de la luz retratando interiores, creando sets de luces muy distintos para cada escenario, aportándoles personalidad, y haciendo un juego de contrastes entre los mundos agobiantes e incomodos que habitan los protagonistas en contraposición con los escenarios que utilizan para relajarse o recordar buenos momentos. Además, la puesta en escena de ambos directores está maravillosamente controlada y hay un juego entre encuadres y elementos en distintos planos. Muy buen trabajo técnico, sin duda.Evidentemente, y como viene siendo norma en los films de Almodóvar, el diseño de producción es más que exquisito. Pedro es fácilmente reconocido por los colores intensos y saturados y “Amarga Navidad” no es menos. Los escenarios lucen por sus diseños, no tan recargados como en otras películas, pero con unos diseños que nos remiten, una vez más, al universo que ha ido creando el director manchego durante toda su carrera. En esta ocasión, también lucen con gran calidad los escenarios naturales elegidos. Pedro nos lleva a Lanzarote con sus espectaculares paisajes volcánicos, destacando especialmente lo bien que lucen los viñedos de la Geria para mostrar el malestar de los dos personajes que deciden ir a vivir un descanso de sus vidas. La villa de ensueño en la isla tiene un diseño maravilloso y enfatiza una sensación de aislamiento especial. Al igual que también brilla el ya mencionado parque que, aunque no sale en demasía, luce increíblemente bien como elemento narrativo. Los diseños de maquillaje, peluquería y vestuario también siguen en una línea de gran calidad que marca tanto el cine de Almodóvar. Cada personaje está muy bien diferenciado solo con su estilo de vestir o estilo de peinado. Los equipos saben incluso usar sus diseños para mostrar el proceso narrativo y recorrido emocional que los personajes siguen a través de la trama, haciendo un trabajo de gran valor.
Para terminar, la banda sonora del film vuelve a estar a cargo del clásico compositor de las películas de Pedro, Alberto Iglesias. Iglesias ha ganado doce Premios Goya en composiciones musicales e incluso ha sido nominado a cuatro Premios Oscar por sus obras en “El jardinero fiel” (2005), “Cometas en el cielo” (2007), “El topo” (2011) y “Madres paralelas” (2021). En “Amarga Navidad”, Iglesias sigue demostrando que está a otro nivel compositivo. El uso de instrumentos de cuerda que no dejan de jugar y aumentar su ritmo o disminuir su intensidad dependiendo de cómo se encuentran los protagonistas de la película o cómo reaccionan a la información que van obteniendo demuestran el nivel del maestro compositor. Las melodías acompañan los momentos dramáticos, pero a la vez ayudan a perfilar la intensidad de algunas escenas o crear bits narrativos, todo con un empaque de calidad compositiva y un gusto elevado por la delicadeza musical que nos presentan. Además, como ya comentábamos, hay un uso muy especial de dos canciones de Chavela Vargas que golpean al espectador y acaban formando dos de los momentos más emotivos de la película, demostrando una vez más que Almodóvar puede hacernos parte de su mundo solo con el uso de las canciones que le gustan, poniéndolas en momentos críticos calculados hasta el milímetro.En definitiva, “Amarga Navidad” no es una película fácil dentro de la filmografía de Almodóvar. Es un ensayo sobre el proceso creativo, la ética y la moralidad de la obra y la relación con la realidad que se construye muy a fuego lento y de forma deliberadamente confusa, pero que, si se tiene paciencia, brinda un tercer acto sensacional que pone todas las piezas en su sitio gracias a las maravillosas interpretaciones de sus protagonistas y las partituras de Iglesias, además de la dirección del manchego y su director de fotografía.
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- ##check## Lo bueno
- El tercer acto es sensacional y empaca la obra de una forma mágica.
La banda sonora de Alberto Iglesias sigue siendo de otro planeta.
Las interpretaciones de Lennie y Sbaraglia son todo un deleite. - ##times## Lo malo
- La trama empieza confusa y cocinada a fuego lento, cosa que alejará a muchos espectadores.
El epílogo acaba siendo algo abrupto y algo insatisfactorio.
Tiene algunos problemas de ritmo en sus dos primeros actos.
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- Ambientación 8.5
- Maravillosos paisajes y diseños de interiores.
- Desarrollo de Personajes 6.0
- Hay dos recorridos emocionales principales, aunque no terminan de ser satisfactorios deliberadamente.
- Argumento / Guión 6.0
- A pesar de tener un gran tercer acto, los otros dos son algo confusos y con problemas de ritmo.
- Banda Sonora 8.5
- Iglesias sigue demostrando que es uno de los mejores compositores de nuestros tiempos.
- Entretenimiento 6.0
- Si no se sigue el juego al manchego en su planteamiento puede sentirse pesada. Puede que sea un poco larga por el relato que está contando, pero es divertida la mayor parte del tiempo.
- Montaje / Innovación técnica 8.0
- Un lenguaje y puesta en escena de gran calidad y un juego lumínico maravilloso.
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- Puntuación Total 7 / 10







