El proyecto de Chamtech consiste en un aerosol de pintura muy similar a los que se utilizan para hacer grafitis, pero que en su interior oculta una pintura especial basada en la nanotecnología.
Esta pintura puede ser aplicada en cualquier superficie, desde un árbol o una pared de ladrillos, hasta un auto, una ventana de vidrio o debajo del agua; y está conformada por una serie de materiales orgánicos que, una vez aplicados, modifican los campos magnéticos y de radiofrecuencia para atraer señal como si se tratara de un electroimán.
