Revista En Femenino

Artritis infantil

Por Pequelia @pequelia

Artritis juvenil

La artritis es una enfermedad que se caracteriza por la inflamación de alguna articulación. Cuando se habla de artritis se tiende a asociar el problema con las personas mayores, sin embargo es un problema que puede aparecer a cualquier edad y que nada tiene que ver con la artrosis, enfermedad que sí está relacionada con las personas mayores.

Como decíamos, la artritis es una inflamación de las articulaciones, pero hay que diferenciar entre la artritis que pueden sufrir los adultos y la artritis infantil, la más habitual en los niños es la artritis infecciosa, también denominada bacteriana. En este tipo de artritis se produce una invasión en las zonas de las articulaciones por un agente infeccioso o una bacteria, lo que causa la inflamación, y a su vez el enrojecimiento de la zona, la hinchazón y el dolor. Aunque este tipo de artritis puede aparecer a cualquier edad, es más habitual en niños menores de tres años.

En niños más mayores se puede producir una artritis de tipo crónico, esto quiere decir que la inflamación que sufren las articulaciones durará mucho más tiempo, dependiendo del tipo y la gravedad, más de un mes. A este tipo de artritis se le denomina artritis juvenil idiopática y suele aparecer antes de los 16 años. Hay que apuntar que se desconoce el origen y es diferente al resto de variedades de artritis existentes. La artritis juvenil idiopática suele tratarse farmacológicamente y al cabo de un máximo de seis semanas remite.

Las dos formas de artritis que afectan a los niños no son frecuentes y no debemos pensar que si un niño se queja de un dolor en una articulación o si se le inflama, pueda ser debido a artritis, ya que existen muchas causas que pueden provocar esos síntomas, una torcedura o un golpe que hayan pasado desapercibidos. Los síntomas de la artritis en la infancia son la inflamación de la articulación, disminución de la movilidad y dolor que puede llegar a ser intenso, en ocasiones también aparece fiebre como suele ocurrir con la mayoría de infecciones, pero por norma general es más leve que la artritis juvenil.

Claro, los síntomas son similares a los de un traumatismo, en todo caso cuando se observe que una articulación está inflamada y que el niño se queja de dolor y no quiere moverse o caminar, es obligado acudir al pediatra para que diagnostique el origen del problema. En el caso de que aparezca fiebre hay que acudir con urgencia al pediatra, ya que delata que puede tratarse de una infección articular, cuanto antes reciba el niño el tratamiento, antes se curará y podrá volver a jugar y correr.

Ante la sospecha de que el niño pueda sufrir artritis se suelen pedir pruebas como una radiografía y un análisis de sangre, en algunos casos se extrae líquido de la articulación afectada para analizarlo y averiguar qué patógeno ha provocado la infección. De este modo se podrá determinar el tratamiento farmacológico (generalmente antibióticos) más adecuado para acabar con la invasión de los microorganismos.

Dependiendo de la gravedad es posible que el niño deba ser ingresado en el hospital para recibir el tratamiento, primero por vía intravenosa y después, tras la mejora, en el hogar de forma oral. Hay más que destacar sobre la artritis infantil o juvenil, en este caso os recomendamos acceder a la página web de la AEP (Asociación Española de Pediatría) para conocer con más detalle cada variante de artritis.

Foto | Amanda Truss /clash

Enlace permanente:
Artritis infantil

Artritis infantil


Artritis infantil

Artritis infantil

Artritis infantil

Artritis infantil
Artritis infantil
Artritis infantil

Volver a la Portada de Logo Paperblog