Tenía que haber empezado la novela de Pilar Muñoz hace unos días pero al final no ha podido ser. De hoy no pasa: cada ratito libre que tenga lo pasaré junto a Pilar y su Paula. Eso sí, solo leeré hasta el capítulo 17, según el calendario que nos hemos marcado dentro de la lectura conjunta que hemos organizado Libros que hay que leer y yo. La semana que viene, más.BBF#88
Nada más salir del baño caminé parsimoniosa hasta el armario con una leve punzada en la boca del estómago. Abrí sus puertas raídas, di un gran paso hacia atrás y observé concienzudamente mi ropa, tal y como solía hacer diez años antes cuando debía acudir a una cita social relevante. Tardé un tiempo en percatarme de que esa maniobra me permitía barrer, de un sólo golpe de vista, el interior del amplio y lujoso vestidor de que disponía entonces, pero que resultaba innecesaria ahora que mi fondo de armario había disminuido tan drásticamente que a duras penas conseguía vestirme tres o cuatro días consecutivos sin repetir prenda. (“Los colores de una vida gris”, Pilar Muñoz)
Nos seguimos leyendo.
