
Hoy me sentí inspirada para hacer un bizcocho que colmara mi deseo de algo dulce y a la vez tuviera ingredientes que fueran light y con muchas vitaminas.
...Y la inspiración me llegó y a la vez me salió algo bien rico.
Tomé un surtido de cereales variados y que a la vez fueran interesantes de añadir por su aporte en vitaminas y sustancias beneficiosas para el organismo, ya que le da un aporte de nutrientes como el hierro y el magnesio a la vez que tiene propiedades remineralizantes. Le puse también una pequeña cantidad de lino, que aunque no es un cereal propiamente dicho, pero se suele usar como tal. y con esta rica variedad de cereales hice una harina; eso sí, sin olvidarme de tostar ligeramente el mijo; ya que al tostar este cereal ligeramente en la sartén se percibe un ligero aroma con un toque de sabor a nueces. Este es sólo un anticipo de las posibilidades que ofrece este grano; ya que el tostado lo enriquece en su aroma.
Y además le añadí zumo de naranja y manzana troceadas; lo que le da una humedad y vitaminas al bizcocho insuperables y totalmente recomendadas. También le añadí una pequeña cantidad de nueces, que son tan necesarias por el aporte en vitaminas y nutrientes que nos da, eso sí sólo una pequeña cantidad y sin pasarnos, ya que también en grandes cantidades nos aportaría más calorías de las necesarias.
Y por último y como colofón a este bizcocho un ramillete de especias variadas, que le da un rico sabor haciéndonos recordar a esos dulces con reminiscencias árabes, que tanto me gustan. Como debía ponerle algo de grasa para darle ese toque de suavidad al bizcocho, opté por ponerle el rico y valioso oro de nuestras cocinas; el aceite de oliva virgen extra. Y como no quería que tomara mucho protagonismo en esta receta, sólo le puse 25 gramos...y acerté de pleno; está ahí con todas sus propiedades y virtudes, pero sin dejarse notar para no quitar protagonismo al resto de ingredientes.
Y que decir del aroma que impregno toda mi casa y en especial mi cocina mientras lo horneaba, no tiene precio...era un olor a especias que lo envolvía todo despertando el deseo de probar de inmediato el causante de tan rico aroma...el bizcocho!! ¿te lo vas a perder?


200g de fructosa
3 huevos
Para la harina de cereales:-90g de mijo (previamente tostado ya que al tostarlo coge un sabor a nueces)-20g de lino-20g de salvado de soja-20g de salvado de trigo integral-20g copos de 5 cereales; avena, trigo, centeno, cebada (tiene un sabor ligeramente almendrado y dulce) y arroz-20g de nueces troceadas
350g de manzana troceada
25g de aceite de oliva virgen extra
280g de zumo de naranja recién exprimido
1 cucharadita de canela
1 cucharadita de vainilla
una pizca de cilantro
una pizca de clavo

En una sartén tostamos el mijo y una vez tostado se lo añadimos al vaso de la thermomix junto con el lino, salvado de soja, salvado integral de trigo, copos de 5 cereales y las nueces trituramos 20 segundos a velocidad progresiva del 5 al 10. Reservamos.
Troceamos las manzanas ya peladas 3 segundos a velocidad 5.
En un exprimidor hacemos el zumo de naranja y reservamos.
Precalentamos el horno a 175º
Ponemos en el vaso de la thermomix los huevos y la fructosa y programamos 2 minutos, 37º velocidad 3.
Mezclamos los sobres de gaseosa con la harina que hemos hecho anteriormente. Y se lo añadimos al vaso junto con el zumo, el aceite y las manzanas trituradas, la canela, la vainilla, el cilantro y el clavo mezclamos todo 30 segundos a velocidad 2'5 y manualmente ayudados con una espátula terminamos de mezclar todo bien.
Volcamos toda la mezcla sobre un molde previamente en aceitado y en harinado y metemos al horno 30 minutos a 175º


