
"Piero Manzano dio un volantazo desesperado, mientras el radiador de su Alfa se precipitaba indolente hacia el coche de color verde claro que tenía frente a sí. Se aferró al volante con las dos manos y le pareció sentir anticipadamente la inquietante concatenación de fatalidades previa a la colisión: un frenazo, el rechinar de las ruedas, las luces de los vehículos... y el choque. Crash."
El apagón. Cada vez que se va la luz en mi casa se desata un pequeño caos. No tengo ascensor, ni puedo cocinar, ni siquiera puedo ducharme o encender la calefacción. No tengo con qué iluminarme, ni secarme el pelo, me deja sin radio, televisión e internet... de hecho hasta mi cepillo de dientes es eléctrico. Por eso me llamó la atención el libro que hoy traigo a mi estantería virtual. Hoy traigo, Black Out. El apagón.
Conocemos a Piero Manzano, ex pirata informático (al menos de forma pública). Un accidente provocado por un semáforo apagado es el comienzo de una de las mayores catástrofes que ha conocido el mundo. Un apagón generalizado que se va extendiendo de país en país. La Europol, la CIA.. todos tendrán que colaborar para descubrir el origen e intentar restablecer el flujo eléctrico en un mundo que se desmorona imparable hora tras hora. Poco sabe Manzano que sus dotes como pirata informático serán cruciales en esta investigación.
Como comentaba al principio, la idea de la que parte la novela me llamaba y mucho la atención, tenía curiosidad por ver tanto la forma en que explicaban un suceso semejante, como el desarrollo que le daba el autor al mismo. Me he encontrado con un libro tremendamente entretenido en el que podemos reconocer actitudes cotidianas de egoísmo, pillaje y también de solidaridad. El autor nos explica la forma en que se consigue desconectar a millones de personas del flujo eléctrico ante la perplejidad de compañías y gobernantes, de una forma sencilla y accesible para cualquier lector. Tal y como lo plantea, llegas a dudar sobre si realmente sería posible que algo así sucediera y, mientras establece la narración en varios puntos conectados por la desgracia o los propios protagonistas y sus viajes, nos refleja un mundo totalmente dependiente de estas energías procurando no olvidar ninguno de los servicios que nos dan: de la seguridad a la sanidad, de la alimentación a las centrales nucleares, de la medicina a la socialización. Todos los ámbitos se ven afectados, las bolsas caen y las personas se quedan sin medios para subsistir desatándose un caos difícil de dominar y comenzando una cuenta atrás para intentar que las aguas vuelvan a su cauce. Es más, mientras vamos leyendo no podemos evitar establecer un paralelismo con nuestro mundo y comprobando que ese apocalipsis que nos está representando Elsberg no estaría demasiado lejos de la realidad si nos encontrásemos en esa misma situación. Posiblemente ese sea el verdadero punto fuerte de la historia, y también el más perturbador para el lector.
Me ha gustado. No diré que es una gran obra que vaya a pasar a la historia porque no es así, pero tiene una trama entretenida y un ritmo ágil que despiertan el interés por continuar una historia que se reparte entre Manzano y Bollard como representante de la ley. Personajes a los que comprendemos perfectamente y que viven situaciones límite con el peso de la responsabilidad a sus espaldas,
Una novela francamente entretenida que me he terminado en tres días. Para desconectar, si me permitís el juego de palabras.
Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?
Gracias
