Este biguá estaba a unos 15 metros del puente, no muy cerca para la foto, todas las imágenes tiene un recorte apreciable, pero no quise perderme la lucha del biguá con la vieja de agua (Hypostomus commersoni) que si bien era de pequeño tamaño le costó muchos minutos, más de 10, para poder tragarlo, ya que el pez es bastante duro y con las aletas muy espinosas. En varias ocasiones lo sumergía en el agua, seguramente para mojarlo y así tratar que se deslice mejor en la boca.















